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Tratamientos para la psoriasis y la artritis psoriásica

Los tratamientos para la psoriasis pueden hacer desaparecer las lesiones, de forma temporal, y proporcionar una gran mejoría. Sin embargo, a día de hoy no existe un medicamento que logre la curación definitiva. Actúan sobre la inflamación, reduciéndola y frenando la proliferación de las células de la capa superficial de la piel (queratinocitos).

En el caso de la artritis psoriásica, su objetivo es aliviar o eliminar el dolor, disminuir o eliminar la inflamación de las articulaciones, evitando el daño de las mismas y mejorando la limitación de los movimientos y la función articular.

¿Cuál es el mejor tratamiento para mí?

El tipo de tratamiento depende de la gravedad de la enfermedad, las enfermedades que se tengan, la edad, el estilo de vida y las preferencias personales. Existe un amplio abanico de medicamentos y la respuesta a cada uno de ellos varía de una persona a otra. En ocasiones, la psoriasis o la artritis psoriásica se hacen resistentes a un tratamiento, que deja de ser efectivo y debe cambiarse por otro. A veces, se dan remisiones espontáneas. Por todo ello, es muy importante la personalización del tratamiento.

Como cada medicamento tiene un efecto distinto, el que le va bien a un paciente puede no irle bien a otro o incluso le puede hacer daño. Por eso, es fundamental evitar la automedicación y debe ser el especialista quien indique la pauta a seguir.

¿Qué tipos de medicamentos existen?

El dermatólogo puede aconsejar medicamentos para aplicar en la piel, es decir, tópicos. También puede recomendar la exposición a la luz ultravioleta (UV) natural o artificial (fototerapia) y, finalmente, para la psoriasis más intensa puede aconsejar medicamentos orales, subcutáneos, intramusculares o intravenosos (tratamientos sistémicos).

En el caso de la artritis psoriásica, los criterios que sigue el reumatólogo para elegir un tipo de tratamiento dependen de la intensidad de la inflamación, del número y tipo de articulaciones afectadas, de si hay o no daño articular, y de la respuesta previa a otros tratamientos. También considera el tipo e intensidad de la afectación cutánea. Para las artritis más leves, se utilizan solo antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para controlar el dolor y la inflamación. En el caso de las moderadas, se recurre a los FAME y a los medicamentos biológicos. Y en las avanzadas, puede ser de gran ayuda la rehabilitación.

Todas estas modalidades terapéuticas pueden administrarse solas o combinadas:

  • Tratamientos tópicos
  • Fototerapia
  • Antiinflamatorios
  • Corticosteroides
  • Tratamientos sistémicos clásicos o FAME
  • Fármacos modificadores de la enfermedad con diana específica
  • Tratamientos biológicos

Tratamientos tópicos

Son los que se aplican directamente sobre la zona afectada, como cremas, lociones, pomadas, geles, espumas, lacas y champús que contienen principios activos (corticosteroides, derivados de vitamina D, retinoides). Están indicados para la psoriasis leve o para completar la fototerapia y los tratamientos sistémicos en la psoriasis moderada y grave.

¿Cómo se utilizan?

Hay que procurar aplicar los tratamientos tópicos solo en la zona de piel afectada y evitar, en lo posible, que entren en contacto con el resto de nuestra piel. Es aconsejable aplicarlos después del baño, porque la piel bien hidratada es más permeable a los medicamentos y estos penetran mejor y son más eficaces. Tras su aplicación, hay que realizar un masaje durante unos minutos hasta su completa absorción, ya que solo actúa el medicamento que la piel absorbe. La crema, pomada, etc. que queda en la piel debe retirarse con una gasa o una toallita de papel para que no manche la ropa. Si usted se pone un tratamiento tópico y mancha el pijama o las sábanas, es que se ha puesto demasiado o que no ha realizado durante el tiempo suficiente el masaje para facilitar su total absorción.

En algunos casos, al aplicar los tratamientos tópicos es recomendable utilizar guantes de látex o vinilo para proteger la piel de las manos; si no lo hace, debe lavarse bien las manos tras aplicarlos. No debe usar nunca gasas para aplicar los tratamientos tópicos, ya que esto favorece el desperdicio del medicamento, que queda en una elevada proporción en las gasas que luego se tiran.

¿Cuáles son?

Para el uso tópico se usan productos coadyuvantes, como hidratantes, emolientes y queratolíticos, y medicamentos que se recogen en la tabla 2.

Tabla 2. Tratamientos tópicos para la psoriasis

Molécula Aprobación EMA Nombre comercial Mecanismo de acción Tipo de molécula Indicaciones en psoriasis Precauciones de uso
Tazaroteno Zorac® Retinoide
Regula la queratinización
Molécula de síntesis química Psoriasis en placa No usar en embarazo y lactancia
Calcitriol Silkis® Antiproliferativo
Derivado vitamina D
Molécula de síntesis química Psoriasis en placa No usar en embarazo y lactancia
Calcipotriol Daivonex® Antiproliferativo
Derivado vitamina D
Molécula de síntesis química Psoriasis en placa No usar en embarazo y lactancia
Tacalcitol Bonalfa® Antiproliferativo
Derivado vitamina D
Molécula de síntesis química Psoriasis en placa No usar en embarazo y lactancia
Corticosteroides tópicos Diferentes marcas Antiinflamatorio Molécula de síntesis química Psoriasis cutánea de cualquier tipo Seguir recomendaciones de uso del médico
Calcipotriol + dipropionato de betametasona Daivobet® Pomada
Daivobet® Gel
Enstilar® Espuma
Antiproliferativo + antinflamatorio / Derivado vitamina D + corticosteroide tópico Moléculas de síntesis química Psoriasis cutánea de cualquier tipo No usar en embarazo y lactancia
Seguir recomendaciones de uso médico
Ácido salicílico + dipropionato de betametasona Diprosalic® Solución cutánea
Diprosalic® Pomada
Antinflamatorio + queratolítico Molécula de síntesis química Psoriasis cutánea de cualquier tipo Seguir recomendaciones de uso médico
Ácido salicílico + foruato de mometasona Elocom Plus® Antinflamatorio + queratolítico Molécula de síntesis química Psoriasis cutánea de cualquier tipo Seguir recomendaciones de uso médico
EMA: Agencia Europea de Medicamentos



A. Hidratantes y emolientes

Las cremas, las lociones y los aceites hidratantes siempre deben incluirse como complemento de cualquier tratamiento, ya que forman una capa grasa sobre la epidermis que evita la pérdida de agua, reblandecen y reducen las escamas y mejoran la elasticidad de la piel, disminuyendo la posibilidad de que se produzcan fisuras. Además, una buena hidratación de la piel ayuda a reducir el picor.

Para más información:
https://issuu.com/accionpsoriasis/docs/rev92-cremas_hidratantes_ def

B. Queratolíticos

Si la piel tiene escamas gruesas y adheridas (hiperqueratosis), es conveniente usar cremas o lociones que contengan un queratolítico, que actúa disolviendo, total o parcialmente, la capa más externa de la piel (capa córnea). Los más utilizados son el ácido salicílico, la urea y los ácidos orgánicos, como el ácido láctico y los hidroxiácidos. Su uso es importante porque evitan que la piel se agriete y facilitan la penetración de los medicamentos tópicos, aumentando así su eficacia. Pueden hallarse en preparados comerciales o formando parte de fórmulas magistrales.

C. Corticosteroides tópicos

Son los medicamentos más utilizados para el tratamiento tópico de la psoriasis, ya que son los más eficaces. Tienen un efecto antiinflamatorio, eliminan parte de la rojez y el grosor de las placas y reducen el picor. A pesar de su eficacia, su uso en el tratamiento de la psoriasis es controvertido, debido a que la mejoría que producen es variable y de corta duración.

Los corticosteroides tópicos constituyen una opción terapéutica muy efectiva y pueden resultar dañinos solo si se aplican mal, demasiado tiempo de forma ininterrumpida o donde no toca. Hay que tener especial precaución en su utilización en la cara y los pliegues. En estas localizaciones deben usarse los de potencia media. Si se siguen los consejos del médico, no se debe temer por sus efectos secundarios.

– ¿Qué efectos secundarios pueden producir?

  • En la piel: si se usan de forma inadecuada o durante mucho tiempo de forma ininterrumpida, pueden producir atrofia cutánea, estrías, inflamación de los folículos pilosos, rosácea, acné, crecimiento del vello y dermatitis de contacto, entre otros.
  • En los ojos: si se aplican alrededor de los ojos, pueden producir glaucoma y cataratas.

– Recomendaciones

Para evitar los efectos secundarios comentados, se deben seguir al pie de la letra las instrucciones de uso que da el médico.

Otro inconveniente de los corticosteroides es la reaparición precoz de las lesiones y el efecto rebote (reaparición de las lesiones con mayor intensidad) cuando dejan de aplicarse. Para reducir la posibilidad de que esto suceda, cuando dejemos de usarlos debemos hacerlo de forma paulatina.

Por otro lado, su uso continuado puede causar una pérdida de la efectividad, como si la piel se acostumbrase al tratamiento. Este fenómeno se evita si no se sobrepasan las 4 semanas de tratamiento sin interrupción o se realiza el tratamiento de forma intermitente, alternando períodos de aplicación y períodos de descanso.

La eficacia de los corticosteroides depende de su potencia (tabla 3) y capacidad de penetración en la piel. En general, para el tratamiento de la psoriasis se recomiendan los de potencia alta o muy alta. La penetrabilidad depende del vehículo utilizado (cuanto más graso, mayor penetración), del modo de aplicación (la penetración es mayor si se aplica debajo de un vendaje o en cura oclusiva) y del grosor de la piel a tratar (en los pliegues, la penetración es mucho mayor que en las palmas y las plantas).

Cortitape® es un apósito adhesivo de 7,5 cm x 10 cm que contiene un corticosteroide (valerato de betametasona). Funciona como un corticosteroide en crema aplicado bajo cura oclusiva. Está indicado para el tratamiento tópico de la psoriasis crónica en placas en adultos. El apósito se aplica una vez al día en la zona de la piel a tratar y es especialmente útil para ocuparse de placas concretas recalcitrantes, ya que el área que trata es limitada. Una vez conseguida la mejoría, se aconseja continuar el tratamiento con un corticosteroide tópico en crema.

Existen muchas marcas comerciales de corticosteroides tópicos que pueden identificarse porque los principios activos que contienen y que pueden consultarse en su composición terminan por -sona, -lona, -betasol y -cortol.

Tabla 3. Clasificación de los corticosteroides tópicos según su potencia, así como sus asociaciones. Nombre comercial en España entre paréntesis

1. Potencia muy alta (Grupo IV)
Clobetasol propionato (Clarelux®, Clobex®, Clobisdin®, Clovate®, Decloban®)

2. Potencia alta (Grupo III)

 

  • Beclometasona dipropionato (Menaderm Simple®)
  • Beclometasona dipropionato + clioquinol (Menaderm Clio®
  • Beclometasona dipropionato + neomicina (Menaderm Neomicina®
  • Betametasona dipropionato (Diproderm®)
  • Betametasona dipropionato + calcipotriol (Daivobet®, Enstilar®)
  • Betametasona dipropionato + clotrimazol (Beta Micoter®)
  • Betametasona dipropionato + gentamicina (Diprogenta®)
  • Betametasona dipropionato + ácido salicílico (Diprosalic®)
  • Betametasona valerato (Betnovate®, Celecrem®, Cortitape®)
  • Betametasona valerato + fluocinolona acetónido (Alergical® Crema)
  • Betametasona valerato + gentamicina sulfato (Celestoderm®)
  • Betametasona valerato + gentamicina sulfato + clioquinol + tolnaftato (Cuatrocrem®)
  • Betametasona valerato + ácido fusídico (Fucibet®)
  • Diflorasona diacetato (Murode®)
  • Diflucortolona valerato (Claral®)
  • Fluocinolona acetónido (Fluocid Forte®, Gelidina®, Synalar®, Synalar Gamma®)
  • Fluocinónida (Novoter®)
  • Fluocortolona (Ultralan M®)
  • Fluticasona propionato (Cutivate®, Flunutrac®, Fluticrem®)
  • Hidrocortisona aceponato 0,127% (Suniderma®)
  • Metilprednisolona aceponato (Adventan®, Lexxema®)
  • Mometasona furoato (Elocom®, Konex®EFG, Mometasona Abamed®, Mometasona Kern Pharma®, Mometasona Korhispana®, Mometasona Mede®, Mometasona Tarbis®, Monovo®)
  • Mometasona + salicílico (Elocom Plus®)
  • Prednicarbato (Peitel®, Batmen®)

3. Potencia moderada (Grupo II)

 

  • Clobetasona butirato 0,05% (Emovate®)
  • Fluorometolona + urea + bronopol (Solubalm®)
  • Triamcinolona acetónido + framicetina (Aldoderma®)
  • Triamcinolona acetónido + centella (Cemalyt®)
  • Triamcinolona acetónido + gentamicina sulfato, nistatina (Interderm® Crema)
  • Triamcinolona acetónido + neomicina sulfato + nistatina (Positon®)
  • Hidrocortisona buteprato 0,1% (Nutrasona®)

4. Potencia débil (Grupo I)

 

  • Hidrocortisona 1% (Lactisona 1%®, Calmiox 0,5%®)
  • Hidrocortisona acetato 1-0,5% (Dermosa-Hidrocortisona 1%®, Hidrocisdin 0,5%®)
  • Hidrocortisona + miconazol (Brentan®)
  • Hidrocortisona + cloranfenicol (Cortison Chemicetina®)
  • Hidrocortisona + neomicina + bacitracina (Dermo Hubber® Pomada)
  • Hidrocortisona + propanocaína (Detramax®)
  • Hidrocortisona + fusídico (Fucidine H®)
  • Hidrocortisona + oxitetraciclina (Terracortril® Pomada)
  • Hidrocortisona + neomicina (Tisuderma®)
  • Hidrocortisona + aciclovir (Zoviduo®)
  • Prednisolona + alantoína + aminoacridina + bálsamo del Perú (Antigrietum®)
Fuente: Colegio Oficial de Farmacéuticos (COFM).



D. Derivados de la vitamina D

Mejoran las escamas y el grosor de las placas de psoriasis, pero resultan poco efectivos para controlar la rojez. Los derivados de la vitamina D regularizan y frenan la proliferación descontrolada de las células que se encuentran en la capa más superficial de la piel (queratinocitos) y que dan lugar a las escamas que se forman encima de las placas de psoriasis.

Los tres medicamentos que existen actualmente tienen una eficacia similar. Su gran ventaja es que tienen pocos efectos secundarios y pueden usarse en todas las zonas del cuerpo afectadas y durante períodos largos de tiempo.

– ¿Cómo se administran?

Se usan sobre todo como tratamiento de mantenimiento y, para aumentar su eficacia y reducir la rojez de las placas, pueden combinarse con corticosteroides tópicos y con fototerapia. La pauta más habitual consiste en aplicarse de lunes a viernes uno de los derivados de la vitamina D, y los sábados y domingos aplicarse un corticosteroide tópico potente. Con esta pauta se consiguen buenos resultados sin los efectos secundarios de los corticosteroides.

– Recomendaciones

Se aconseja no superar las dosis (gramos) semanales recomendadas por el médico, ya que pueden alterar los niveles de calcio en la sangre. Por este motivo, no se recomienda su uso en personas con insuficiencia renal o con enfermedades del metabolismo del calcio y del fósforo.

En España están comercializadas tres especialidades farmacéuticas:

  • Calcipotriol (Daivonex®): está disponible en crema. Debe aplicarse dos veces al día. Es algo irritante, especialmente en la cara y en los pliegues cutáneos.
  • Tacalcitol (Bonalfa®): presenta ventajas respecto al calcipotriol: es suficiente con una sola aplicación al día y es menos irritante, por lo que puede aplicarse en la cara y en los pliegues.
  • Calcitriol (Silkis®): tiene propiedades similares a los anteriores. Es menos graso y más agradable, se requiere una sola aplicación al día y puede usarse en la cara y los pliegues.

E. Asociaciones de medicamentos en una misma forma farmacéutica

Las asociaciones más utilizadas son la de un corticosteroide más un derivado de la vitamina D, y la de un corticosteroide más ácido salicílico.

Calcipotriol + dipropionato de betametasona: está disponible en pomada y gel (Daivobet®) y en espuma (Enstilar®).

El período de aplicación ininterrumpida recomendado es de 4 semanas, ya que contiene un corticosteroide de potencia alta. Después de este período, el tratamiento de mantenimiento puede continuarse hasta 1 año bajo supervisión médica.

– ¿Cómo se administra?

La pomada o el gel deben aplicarse sobre las áreas afectadas una vez al día. Esta combinación es útil para el tratamiento inicial del brote o como mantenimiento. En el caso de la espuma (Enstilar®), facilita su aplicación y aumenta su eficacia con el mismo perfil de seguridad y tolerabilidad que las opciones en pomada y gel.

F. Derivados de la vitamina A (retinoides tópicos)

Los retinoides tópicos se consideran análogos de la vitamina A. Actúan reduciendo las placas y tienen capacidad antiinflamatoria.

Tazaroteno (Zorac®) está especialmente indicado para los pacientes con psoriasis en placas, con pocas lesiones y bien delimitadas, y localizadas en tronco y extremidades. Se presenta en forma de gel.

– ¿Cómo se administra?

Su eficacia es similar a los derivados de la vitamina D, pero es irritante, por lo que debe aplicarse exclusivamente sobre la placa y procurar que no toque la piel sana. Se aplica en capa fina una vez al día y generalmente se combina con corticosteroides para disminuir la inflamación y aumentar su eficacia. Una pauta habitual consiste en aplicar el tazaroteno por la noche y un corticosteroide tópico por la mañana, hasta el blanqueamiento de las lesiones.

G. Inmunomoduladores

Los tacrólimus (Protopic®) y pimecrólimus (Elidel®, Rizan®) son dos inmunomoduladores tópicos cuyo uso está aprobado para el tratamiento de la dermatitis atópica. Se ha comprobado que resultan eficaces en la psoriasis localizada en la cara y en los pliegues (psoriasis invertida), sin los efectos secundarios de los corticosteroides, por lo que se usan en estas localizaciones aunque no figure en la ficha técnica que están aprobados para tratar la psoriasis.

La eficacia del tacrólimus es superior a la del pimecrólimus, pero el excipiente de tacrólimus es más graso y a algunos pacientes no les gusta. Para evitar que su aplicación sea desagradable, se aconseja la aplicación de muy poca cantidad y masajear hasta que se absorba bien.

H. Alquitranes

Los alquitranes de la madera (pino, enebro) y de la hulla y sus derivados purificados (coaltar) son el tratamiento tópico más antiguo de la psoriasis. Su indicación principal son las lesiones del cuero cabelludo, donde se aplican en forma de líquidos, geles o champús. También existen preparados para añadir al baño. En la actualidad, los alquitranes tienen poca aceptación por su olor desagradable y porque manchan la piel y la ropa; sin embargo, pueden ser de ayuda cuando se usan combinados con otros tratamientos tópicos y sistémicos, ya que favorecen la disminución de la descamación y el picor.

– Recomendaciones

Tras su aplicación, debe tenerse precaución con la exposición al sol o a lámparas de radiación UV, pues la piel queda sensibilizada y podría quemarse.

I. Antralina, ditranol o cignolina

Únicamente están indicados en pacientes con psoriasis en placas estables y, como son muy irritantes y manchan la piel, solo se recomiendan a personas que estén muy bien informadas sobre cómo utilizarlos.

– ¿Cómo se administran?

Deben aplicarse únicamente en las placas de psoriasis y procurar que no toquen la piel de alrededor. En la actualidad, se usan a altas concentraciones y se aplican solo durante 30 minutos, retirándose a continuación. Con este método se consigue el blanqueamiento de la mayoría de lesiones en pacientes a los 20-25 días. Sin embargo, tienen una baja aceptación, ya que irritan la piel y manchan la ropa y los objetos.

J. Fórmulas magistrales

Se trata de fármacos personalizados, hechos a medida por el farmacéutico siguiendo las indicaciones del dermatólogo. El especialista escribe en la receta los nombres de los excipientes, los principios activos y sus concentraciones para que la combinación se ajuste al máximo a las necesidades de la psoriasis de cada paciente. Las más usadas son las que actúan disminuyendo el grosor de las placas y para tratar la psoriasis del cuero cabelludo, de las palmas y plantas, de los pliegues y de las uñas.

– ¿Cuáles son sus ventajas?

Permiten un tratamiento más personalizado y se puede recetar mayor cantidad del medicamento que el que normalmente llevan los productos de marca (60 g o 60 ml como máximo).

– ¿Cuáles son sus inconvenientes?

El precio elevado comparado con medicamentos fabricados de forma industrial, la falta de financiación por parte del sistema público de salud en algunos casos y, por último, una fecha de caducidad corta.

– Recomendaciones

Por cuestiones de seguridad, es obligatorio que en la etiqueta de la fórmula magistral conste el nombre del médico prescriptor, de la farmacia que la ha elaborado, la composición cuantitativa de la misma, las condiciones de conservación y la fecha de caducidad.

Para más información:
https://issuu.com/accionpsoriasis/docs/rev91medicamentoindiv_rev91

Fototerapia

La fototerapia consiste en la exposición del paciente a la radiación UV, que disminuye la inflamación. Está indicada para la psoriasis en placas grave o moderada que no responde bien al tratamiento tópico. Se realiza bajo prescripción médica y bajo la supervisión de dermatólogos.

Tiene pocas contraindicaciones en comparación con otros tratamientos. Permite su uso en pacientes embarazadas (rayos UV tipo B [UVB]), en pacientes con problemas hepáticos e incluso en personas con contraindicaciones para otros fármacos sistémicos.

Tipos de fototerapia

La parte útil del espectro solar, que son los rayos UV tipo A (UVA) y UVB, tiene la propiedad de frenar la reproducción acelerada de las células de la piel y de rebajar la actividad de las células inflamatorias. La elección del tipo de fototerapia (UVA y UVB) y las dosis aplicadas vendrán condicionadas por las características de la psoriasis, así como por los antecedentes y características de cada paciente, como el fototipo (sensibilidad de la piel a la radiación solar) de su piel.

A. Rayos UVB

Penetran solo en las capas más superficiales de la piel y son útiles en las placas de psoriasis poco sobrelevadas, pero para las placas más gruesas pueden ser insuficientes. Los rayos UVB son los que provocan las quemaduras solares, pero en fototerapia se utiliza una fracción muy concreta (UVB-banda estrecha), que es la que tiene un menor riesgo de quemadura y una mayor eficacia. La radiación UVB puede administrarse sola o en combinación con otros tratamientos tópicos, como la antralina (método de Ingram) y los alquitranes (método de Goeckerman).

– ¿Cómo se administran?

La exposición se realiza en cabinas de UVB de banda estrecha de tres a cinco veces a la semana. La dosis de radiación se incrementa semanalmente siguiendo unas pautas establecidas y se suele conseguir el blanqueamiento en unas 20 o 30 sesiones.

B. Rayos UVA

Penetran en capas más profundas de la piel (dermis superficial-media), aunque son menos potentes que los rayos UVB. Por este motivo, se utilizan en combinación con un psolareno (Oxsoralen®). A esta terapia se le denomina PUVA (psoraleno + UVA).

– ¿Cómo se administra?

El psolareno es un fármaco que aumenta la sensibilidad de la piel a la radiación UV. Se puede tomar por vía oral o aplicarse tópicamente en la bañera en caso de psoriasis generalizadas, o bien en crema/gel o en baño de manos/pies en caso de psoriasis localizada palmo-plantar (utilizando un aparato de fototerapia para manos/pies). Requiere menos dosis semanales para ser efectivo que los rayos UVB. El blanqueamiento suele conseguirse en 20-25 sesiones.

– Inconvenientes

  • El psolareno (tratamiento oral) puede causar sensación nauseosa en un 20 % de los casos.
  • Está contraindicado en las mujeres embarazadas, durante la lactancia y en niños menores de 10 años.
  • Produce fotosensibilidad hasta 12 horas después de su toma. Por este motivo se recomienda al paciente que evite la exposición al sol el mismo día de la sesión y que utilice un filtro solar y unas gafas de sol.

C. Láser

La fototerapia también puede administrarse mediante fuentes de iluminación láser que solo actúan en las zonas afectadas. No todos los láseres sirven para ello; el que se usa es el láser escímero UVB de 308 mm, que permite emplear una mayor cantidad de radiación concentrada en una zona. Al administrar la radiación únicamente en las lesiones, se aumenta la eficacia y se disminuyen los posibles efectos secundarios. Está indicada para psoriasis en placas poco extensas, especialmente la de cuero cabelludo o de las palmas. Sin embargo, la aplicación es laboriosa y debe realizarla personal cualificado, lo que la convierte en una técnica cara y poco extendida.

D. Baños de sol (helioterapia)

Se trata de un tratamiento complementario muy recomendable y asequible, que puede realizarse durante bastantes meses en nuestro país.

Recomendaciones

  • La piel debe estar limpia. Si se está realizando un tratamiento tópico al mismo tiempo, se aconseja su aplicación la noche anterior y su retirada con el baño o la ducha antes de realizar la sesión de tratamiento.
  • Las fototerapias UVB y PUVA no deben usarse como terapia de mantenimiento y, una vez blanqueado el paciente, deben suspenderse. De esta forma se reduce al mínimo el riesgo de cáncer de piel, al disminuir la dosis total acumulada de radiación UV, ya que a partir de 150 sesiones el riesgo aumenta.
  • En los hospitales y centros de dermatología donde se realice, para su aplicación se precisa un equipo especial y personal con experiencia en su uso. No se aconseja acudir a las cabinas de UVA para el bronceado cosmético, ya que no son útiles.
  • Hay que procurar evitar las quemaduras solares o por la fototerapia, ya que actúan como un traumatismo para la piel y, por lo tanto, pueden empeorar la psoriasis (fenómeno de Koebner).
  • En la helioterapia, se aconseja la aplicación de un filtro solar de factor de protección alto en las zonas de piel donde no existen lesiones de psoriasis. Por lo que respecta a las lesiones de psoriasis, es útil exponerlas al sol sin crema solar durante unos minutos, que irán aumentando progresivamente hasta un máximo de 30 minutos, para luego pasar a protegerlas con la crema solar como ya se ha hecho desde el inicio con el resto de la piel sana.
  • El sol y las radiaciones UV artificiales pueden tomarse con moderación y cumpliendo con lo indicado por el médico. Hay que encontrar un equilibrio entre el beneficio que produce la radiación UV y el daño que a largo plazo esta puede originar.
  • Las personas con psoriasis que hayan realizado muchas sesiones de fototerapia, hayan tomado mucho el sol y también hayan seguido tratamientos sistémicos inmunosupresores (ciclosporina, metotrexato) tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel, por lo que deben someterse periódicamente a un control por parte del dermatólogo para facilitar el diagnóstico precoz de un cáncer de piel en caso de que se produzca.

Desventajas

  • En la fototerapia, un ciclo de tratamiento requiere de dos a tres sesiones semanales y a menudo con un horario restringido (de mañana) que dificulta compatibilizar los horarios de las unidades de los hospitales con los de los pacientes y su actividad laboral.
  • Alrededor de un 10 % de personas con psoriasis empeoran con el sol, en cuyo caso deben evitar tanto la exposición solar como la fototerapia.
  • Existen bastantes medicamentos (tabla 4), algunos de uso frecuente, que aumentan la sensibilidad de la piel al sol y a la radiación UV. Por este motivo, antes de iniciar tratamiento con fototerapia UVA, PUVA o helioterapia, es preciso informar al médico de los medicamentos que está tomando para valorar si puede o no realizar estos tratamientos o es preciso retirar alguno de los medicamentos.

Tabla 4. Medicamentos que pueden provocar reacciones de fotosensibilidad (eccemas o quemaduras) a las personas con psoriasis que siguen tratamiento con fototerapia o helioterapia. Aparecen en negrita los fármacos que lo producen con mayor frecuencia

Principio activo Grupo terapéutico
Ácido retinoico Antiacné tópico
Ácido valproico Antiepiléptico
Ácido mefenámico Antiinflamatorio
Ácido nalidíxico Antibiótico
Ácido pipemídico Antibiótico
Aceclofenaco Antiinflamatorio
Acetazolamida Diurético
Algestrona Hormona sexual
Alprazolam Ansiolítico
Amilorida Diurético
Amiodarona Cardiovascular
Amitriptilina Antidepresivo
Astemizol Antihistamínico
Atorvastatina Cardiovascular
Azitromizina Antibiótico
Benzocaína Otros
Bisacodilo Otros
Bleomicina Antineoplásico
Brea de ulla Antipsoriásico tópico
Carbamazepina Antiepiléptico
Carvedilol Cardiovascular
Cerivastatina Cardiovascular
Cetirizina Antihistamínico
Ciproheptadina Antihistamínico
Cisaprida Otros
Clemastina Antihistamínico
Clofacimina Antibiótico
Clofibrato Cardiovascular
Clorazepato dipotásico Ansiolítico
Clorexidina Otros
Cloroquina Antiparasitario
Clorpromazina Antipsicótico
Clorpropamida Hipoglucemiante
Clortalidona Diurético
Clozapina Antipsicótico
Dacarbazina Antineoplásico
Dapsona Antibiótico
Demeclociclina Antibiótico
Desclorfeniramina Antihistamínico
Desogestrel Hormona sexual
Diazepam Ansiolítico
Dibucaína Otros
Diclofenaco Antiinflamatorio
Difenhidramina Antihistamínico
Diltiazem Cardiovascular
Dimenhidrinato Antihistamínico
Disopiramida Cardiovascular
Doxepina Antidepresivo
Doxiciclina Antibiótico
Doxilamina Antihistamínico
Ebastina Antihistamínico
Eritromicina Antibiótico
Estradiol Hormona sexual
Etinilestradiol Hormona sexual
Etonorgestrel Hormona sexual
Felbamato Antiepiléptico
Fenitoína Antiepiléptico
Fenobarbital Ansiolítico, antiepiléptico
Fluoruracilo Antineoplásico
Fluoxetina Antidepresivo
Flutamida Antineoplásico
Furosemida Diurético
Gabapeptina Antiepiléptico
Genfibrocilo Cardiovascular
Gentamicina Antibiótico
Gestodeno Hormona sexual
Glimepirida Hipoglucemiante
Glipizida Hipoglucemiante
Griseofulvina Antifúngico
Haloperidol Antipsicótico
Hexaclorofeno Otros
Hidralazina Cardiovascular
Hidroclorotiazida Diurético
Ibuprofeno Antiinflamatorio
Inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina Cardiovascular
Interferón α Antivírico
Imipramina Antidepresivo
Indapamida Diurético
Indometacina Antiinflamatorio
Irbesartán Cardiovascular
Isoniazida Antibiótico
Isotretinoína Antiacné
Lamotrigina Antiepiléptico
Levonorgestrel Hormona sexual
Lincomicina Antibiótico
Loratadina Antihistamínico
Losartán Cardiovascular
Lovastatina Cardiovascular
Maprotilina Antidepresivo
Mebendazol Antiparasitario
Mefloquina Antiparasitario
Meloxicam Antiinflamatorio
Mesalazina Otros
Metildopa Cardiovascular
Metotrexato Antineoplásico
Metoxaleno Antipsoriásico
Minoxidilo Cardiovascular
Mizolastina Antihistamínico
Nabumetona Antiinflamatorio
Naproxeno Antiinflamatorio
Nifedipino Cardiovascular
Nortriptilina Antidepresivo
Omeprazol Otros
Pamoato de pirvinio Antiparasitario
Paroxetina Antidepresivo
Perfenazina Antipsicótico
Peróxido de benzoilo Antiacné
Pimozida Antipsicótico
Pirazinamida Antibiótico
Piroxicam Antiinflamatorio
Pravastatina Cardiovascular
Procarbazina Antineoplásico
Prometazina Antihistamínico
Quetiapina Antipsicótico
Quinina Antiparasitario
Risperidona Antipsicótico
Ritonavir Antivírico
Ribavirina Antivírico
Sertralina Antidepresivo
Simvastatina Cardiovascular
Sulfametoxazol Antibiótico
Sulfasalazina Otros
Tazaroteno Antipsoriásico
Terfenadina Antihistamínico
Tetraciclina Antibiótico
Tiabendazol Antiparasitario
Tioridazina Antipsicótico
Topiramato Antiepiléptico
Tranilcipromina Antidepresivo
Trazodona Antidepresivo
Trimetoprim Antibiótico
Valpronamida Antiepiléptico
Venlafaxina Antidepresivo
Verteporfina Antineoplásico
Vinblastina Antineoplásico
Zolpiclona Ansiolítico
Zolpidem Ansiolítico



Para más información:
https://www.accionpsoriasis.org/sobre-la-psoriasis/vivir-con-psoriasis/487-fototerapia-todo-lo-que-debes-tener-en-cuenta.html
https://www.accionpsoriasis.org/sobre-la-psoriasis/vivir-con-psoriasis/204-77 psoriasis-de-cara-al-verano.html

Antiinflamatorios

Los AINE son medicamentos que disminuyen la inflamación por un mecanismo distinto a los corticosteroides y se usan para el tratamiento de la artritis psoriásica.

¿Cuándo se utilizan?

Están indicados en cualquier forma clínica de artritis psoriásica y suelen usarse como fármacos que contribuyen al tratamiento principal (medicamentos sistémicos clásicos o biológicos) por su rápido efecto analgésico. No obstante, en algunos pacientes con artritis muy leve pueden ser el único tratamiento.

Tienen el inconveniente de que, en algunos casos, pueden empeorar la psoriasis cutánea. Se tiene que tener especial cuidado en su uso continuado en pacientes con factores de riesgo cardiovascular alto.

¿Cómo se administran?

La dosis y el tipo de fármaco pueden ser diferentes para cada individuo, pero siempre hay que buscar el que cause menos efectos adversos. Cuando se trata de una artritis dolorosa e invalidante, el antiinflamatorio ha de tomarse todos los días y a las dosis indicadas por el médico.

Efectos secundarios

Pueden producir problemas digestivos, como gastritis, hemorragias digestivas o incluso úlcera de estómago, debido a que los antiinflamatorios disminuyen la sensibilidad del tubo digestivo a los ácidos gástricos. El riesgo es mayor con los no esteroideos clásicos y menor con los modernos denominados COXIB o inhibidores de la COX-2.

Por su efecto a nivel renal y sobre la retención de sodio, pueden aumentar la presión arterial. En este sentido, su uso continuado en pacientes con riesgo cardiovascular alto o insuficiencia renal debe estar muy controlado y evitarse siempre que sea posible.

Recomendaciones

Por lo general, cuando se recetan (especialmente los clásicos), se debe recomendar también tomar un protector gástrico eficaz (omeprazol). En las personas con antecedente de úlcera gastroduodenal, esta precaución es imprescindible.

¿Cuáles son?

Los AINE son los que no contienen cortisona, como ibuprofeno, naproxeno, diclofenaco, piroxicam, ácido acetilsalicílico, etc.

Corticosteroides

Son medicamentos que disminuyen la inflamación y que, además, tienen un potente efecto inmunosupresor. Pueden usarse para el tratamiento de la artritis psoriásica, pero los efectos secundarios derivados de su uso crónico limitan su utilización a situaciones concretas.

¿Cuándo se utilizan?

Están indicados en monoterapia para la artritis leve y moderada, y en combinación con otros tratamientos para las formas graves de artritis psoriásica. En función de los casos, pueden usarse como fármacos que contribuyen al tratamiento principal (medicamentos sistémicos clásicos o biológicos).

¿Cómo se administran?

Para el tratamiento de la psoriasis cutánea, los corticosteroides o derivados de la cortisona no son aconsejables ni por vía oral (pastillas) ni por vía intramuscular (inyecciones), pues producen efectos secundarios importantes y al dejarlos se produce un efecto rebote de la psoriasis, es decir, en pocas semanas esta vuelve a agudizarse e incluso empeora respecto a cuando se empezó el tratamiento. Este fenómeno también puede ocurrir cuando la persona con psoriasis, tras recibir corticosteroides por otras enfermedades o para la artritis psoriásica, suspende su empleo.

En dermatología, la única forma en la que es posible administrar corticosteroides es inyectándolos diluidos directamente en las lesiones o alrededor de la uña para tratar la psoriasis ungueal. Aunque la inyección puede ser dolorosa, si es administrada por un dermatólogo experto, tiene pocos efectos secundarios y una alta eficacia.

En caso de artritis, los corticosteroides pueden administrarse mediante una inyección pinchando directamente la articulación o en la vaina de los tendones afectados; a esto se le llama infiltración. Es una técnica algo dolorosa que suele reservarse para cuando una articulación o la vaina de un tendón están muy inflamadas, o cuando no mejoran lo suficiente con otros tratamientos. Este procedimiento permite administrar un potente antiinflamatorio como es la cortisona directamente en el lugar de la inflamación, aprovechando su efecto terapéutico yevitando los efectos secundarios que tendría si se administrase en pastillas.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios de los corticosteroides son muy variados y suelen producirse cuando se usan a dosis altas y durante períodos de tiempo prolongado. Los más comunes son aumento de peso, descompensación o aparición de diabetes, osteoporosis, etc. Si se usan durante un período prolongado, cuando se suspenden es posible observar un rebrote de la psoriasis cutánea. El reumatólogo y el dermatólogo los tienen en cuenta cuando los prescriben y toman medidas para prevenirlos.

Cuando se usan para infiltraciones, el efecto secundario posible es la atrofia cutánea, que se observa como una depresión y una piel más transparente en el lugar de la infiltración.

¿Cuáles son?

En el mercado existen muchas marcas comerciales de corticosteroides para administración oral o inyectable. Los principios activos más utilizados por vía oral son prednisona, prednisolona y deflazacor, y para infiltraciones, parametasona y triamcinolona.

Tratamientos sistémicos no biológicos

En dermatología se llaman tratamientos sistémicos clásicos y en reumatología FAME, y su función es la de disminuir o inhibir la inflamación y frenar la actividad de las enfermedades inmunológicas inflamatorias como la psoriasis y la artritis psoriásica.

Actúan sobre el sistema inmunológico (ya que en las personas con estas patologías tienen una respuesta incorrecta) y reducen su actividad de forma selectiva y controlada para combatir los efectos de la enfermedad.

Estos tratamientos están indicados para el control de la psoriasis y de la artritis psoriásica moderada e intensa cuando los medicamentos tópicos, la fototerapia o los antiinflamatorios no han dado unos resultados óptimos.

¿Cómo se administran?

Por vía oral, en forma de pastillas o jarabes, o inyectados bajo la piel (vía subcutánea), el músculo (vía intramuscular) o las venas (vía intravenosa). En el caso de la artritis psoriásica, lo habitual es administrarlos conjuntamente con los AINE.

Efectos secundarios

Pueden ser importantes (los detallamos en la descripción de cada uno de los fármacos), por lo que requieren un control médico y analítico más frecuente.

¿Qué hay que hacer antes de iniciar el tratamiento con medicamentos sistémicos?

  • Es aconsejable la realización de un análisis de sangre para valorar el estado del hígado, del riñón, de los glóbulos rojos y blancos y de las plaquetas.
  • También hay que descartar infecciones víricas crónicas (hepatitis B, hepatitis C e infección por el VIH). Dado que el riesgo de tuberculosis es mayor cuando se usan medicamentos que afectan de algún modo el estado inmunitario, se recomienda extremar las medidas de prevención: debe realizarse una historia completa, con antecedentes personales y familiares de la enfermedad y posibles contactos, radiografía de tórax y prueba de la tuberculina. Si la prueba es negativa, esta debe repetirse hacia los 7 o 10 días. En caso de repetirse la negatividad, puede comenzarse el tratamiento. Si la prueba es positiva, el paciente debe derivarse al neumólogo para descartar una tuberculosis activa y, en este caso, realizar un tratamiento adecuado. Si no se detecta infección activa (tuberculosis latente), se recomienda tratamiento antituberculoso profiláctico con isoniazida durante 9 meses.

Controles periódicos

Durante el tratamiento con medicamentos sistémicos hay que repetir periódicamente estos estudios. La frecuencia con la que hay que hacer el seguimiento analítico depende del medicamento que se use. Asimismo, si el tratamiento sistémico continúa, se recomienda la repetición de la prueba de la tuberculina (Mantoux) anualmente si el paciente ha estado expuesto a una posible fuente de infección; de lo contrario, no es necesario.

Dado el efecto inmunosupresor tanto de los tratamientos sistémicos tradicionales como de los biológicos, si la persona que está siguiendo tratamiento sistémico para la psoriasis presenta síntomas de alguna enfermedad infecciosa (fiebre persistente, pérdida de peso o sudoración nocturna), neurológica, hepática, renal o cardíaca, deberá interrumpir el tratamiento y consultar a su dermatólogo sin demora.

¿Cuál es su eficacia?

La eficacia de los tratamientos sistémicos no biológicos es muy variable de un medicamento a otro y de un paciente a otro, y por lo general es inferior a la eficacia de los biológicos.

¿Cuáles son?

Los medicamentos sistémicos no biológicos se recogen en la tabla 5. Los medicamentos útiles para el tratamiento de las lesiones cutáneas son: metotrexato, acitretina, ciclosporina y dimetilfumarato. Para el tratamiento de la artritis, los que se usan son: metotrexato, leflunomida y salazopirina.

A. Metotrexato

En dosis pequeñas, reduce la actividad del sistema inmunológico. El metotrexato es un medicamento que retarda la multiplicación de las células.

– ¿Cuándo se utiliza?

Es muy eficaz para el control de la psoriasis, la artritis psoriásica y otras enfermedades inflamatorias, y se usa cuando no hay mejora con otros tratamientos.

– ¿Cómo se administra?

Solo o asociado a otros fármacos, incluidos los antiinflamatorios y los medicamentos biológicos. Tanto en la psoriasis como en la artritis psoriásica se administra habitualmente por vía oral, aunque en ocasiones, por molestias digestivas y para mejorar su eficacia, puede administrarse por vía subcutánea. La dosis que se utiliza varía entre 7,5 mg y 25 mg a la semana. Generalmente, las dosis necesarias para controlar la psoriasis cutáneas son menores que para controlar la artritis psoriásica.

  • Vía subcutánea: la dosis semanal recetada se administra en una sola inyección semanal.
  • Vía oral: se aconseja tomar todas las pastillas repartidas en dos tomas un solo día a la semana. Es decir, toda la medicación se toma un día a la semana y siempre que sea posible el mismo día. ¿Y si olvidas una toma? Deberás continuar con la siguiente a la hora que toque y a la dosis que toque. No tomes el doble para compensar la que has olvidado.

– ¿Cuál es su eficacia?

El metotrexato es muy eficaz para la psoriasis cutánea y consigue un buen control de la enfermedad en la mayoría de pacientes. La limitación de su uso son los posibles efectos secundarios a corto y largo plazo.

En la artritis psoriásica, al igual que el resto de FAME, únicamente se ha mostrado eficaz en la artritis que afecta a las articulaciones de las extremidades (periférica). Este medicamento no permite tratar las manifestaciones que afectan a la columna vertebral (axiales), la entesitis (inflamación de la zona de inserción en el hueso de un músculo, un tendón o un ligamento), ni la dactilitis (artritis que afecta directamente a los dedos de las manos o de los pies). Es más utiliza do que la leflunomida —otro de los fármacos que inhibe la inflamación a través de la supresión del sistema inmunológico—, debido a su mayor efecto sobre las lesiones cutáneas.

– Efectos secundarios

El metotrexato es bien tolerado en general, pero algunas personas pueden experimentar:

  • Molestias digestivas: pesadez de estómago, náuseas, vómitos, pérdida de apetito, diarrea o úlceras de la boca. Si aparece alguno de estos síntomas, hay que acudir al médico; muy a menudo pueden corregirse modificando la forma de administración o la dosis.
  • Daño en el hígado: normalmente se trata de un leve aumento de las enzimas hepáticas. Es frecuente y grave sobre todo en pacientes con obesidad y esteatosis hepática. Si el aumento de enzimas hepáticas se mantiene, debe suspenderse el medicamento para evitar hepatotoxicidades graves con su uso crónico. El médico solicitará análisis periódicos para controlar esta posibilidad. Es muy importante no beber alcohol durante el tratamiento con este medicamento.
  • Toxicidad grave sobre la médula ósea y el pulmón: aunque es muy poco frecuente, si durante el tratamiento aparece fiebre, hematomas, sangrado anormal de cualquier localización, cansancio intenso, tos seca o dificultad para respirar, debe dejarse el tratamiento y consultar al médico.
  • Para detectar posibles efectos secundarios, hay que realizar un análisis de sangre durante el primer mes tras el inicio del tratamiento y, posteriormente, de forma periódica para controlar el hemograma (glóbulos rojos y blancos) y el funcionamiento del hígado.

– Recomendaciones

  • Para evitar algunos de los efectos adversos asociados al tratamiento con este medicamento, se aconseja tomar un comprimido a la semana de 5 mg de ácido fólico, el día después de la toma del metotrexato, para mejorar su tolerabilidad.
  • Extremar las medidas de control si se administra este fármaco en personas de edad avanzada o con insuficiencia renal, por incremento de su toxicidad. Está contraindicado en niños, mujeres embarazadas y pacientes con insuficiencia hepática o renal moderada-grave, con úlcera de estómago o con infecciones activas.
  • Tanto hombres como mujeres en edad fértil tienen que tomar medidas anticonceptivas eficaces durante el tratamiento. Se tiene que suspender el medicamento 6 meses antes de intentar concebir un hijo. En los hombres, mientras se toma el fármaco, causa oligoespermia transitoria (concentración disminuida de espermatozoides), por lo que reduce la posibilidad de embarazo. También puede provocar aborto.
  • Durante el tratamiento, no se puede tomar alcohol ni otros medicamentos que puedan interferir con el metotrexato o dañar el hígado.

La forma farmacéutica para administrar el metotrexato por vía oral son los comprimidos, para la administración subcutánea son las jeringas precargadas y las plumas precargadas, y para la administración intramuscular e intravenosa se hace en forma de viales o jeringas precargadas.

En España están comercializados los siguientes fármacos que contienen metotrexato para el tratamiento de la psoriasis y la artritis psoriásica:

  • En comprimidos para administración oral: Metotrexato Cipla®, Metotrexato Wyeth®.
  • En inyectable para administración subcutánea: Metoject®, Quinux®, Bertanel®, Nordimet®, Metotrexato Lederle®, Glofer®.

B. Acitretina

La acitretina ayuda a normalizar la reproducción de las células de la piel. Pertenece a la familia de los retinoides, derivados de la vitamina A.

– ¿Cuándo se utiliza?

Sus principales indicaciones son la psoriasis eritrodérmica, la psoriasis pustulosa y cuando hay afectación palmoplantar importante. También es útil para la psoriasis en placas moderada. No es útil para el tratamiento de la artritis psoriásica.

– ¿Cómo se administra?

Por vía oral, en una sola toma al día.

– ¿Cuál es su eficacia?

Su efecto es lento y la máxima mejoría se obtiene alrededor de los 6 meses. Es el tratamiento sistémico menos efectivo, pero no produce toxicidad acumulativa y no es inmunosupresor, hecho que lo convierte en el tratamiento sistémico tradicional más seguro a largo plazo y que puede asociarse con otros tratamientos sistémicos sin aumentar la inmunosupresión.

– Efectos secundarios

  • Aunque son leves, los efectos secundarios que más molestan a los pacientes son la sequedad e inflamación de los labios, el adelgazamiento de la piel y la sequedad cutánea, sobre todo en palmas y plantas. Para disminuir las molestias que esto pueda producir, se aconseja el aumento del uso de emolientes durante el tratamiento.
  • La acitretina puede provocar elevación de las grasas de la sangre (colesterol y triglicéridos) y toxicidad hepática con elevación de las enzimas hepáticas (transaminasas). Estas alteraciones suelen revertir al suspender el tratamiento, pero obligan a un control analítico periódico, aunque no tan frecuente como con la ciclosporina y el metotrexato.

– Recomendaciones

Las mujeres en edad fértil tienen que tomar medidas anticonceptivas eficaces durante el tratamiento, ya que puede producir graves malformaciones en el feto, tanto si se toma durante el embarazo como si la mujer que lo ha tomado no se ha esperado para quedarse embarazada más de 2 años después de finalizar el tratamiento.

En España existen dos fármacos que contienen acitretina para tratar la psoriasis: Neotigasón® y Acitretina IFC®.

C. Ciclosporina

La ciclosporina A es un inmunosupresor (inhibe o disminuye la función del sistema inmunológico).

– ¿Cuándo se utiliza?

Es muy eficaz y de rápida acción en el tratamiento de las formas graves de psoriasis vulgar y en la psoriasis pustulosa aguda. Habitualmente se utiliza para evitar el rechazo en casos de trasplante de órganos.

– ¿Cómo se administra?

Se toma por vía oral en forma de pastillas cada 12 horas y la dosis se ajusta según el peso del paciente.

– ¿Cuál es su eficacia?

La mejoría del picor se produce en pocos días y la disminución o desaparición de las lesiones cutáneas se alcanza al cabo de 4 o 6 semanas, pero es casi constante que se produzca la reaparición de las lesiones tras pocas semanas de suspenderla. Puede realizarse un tratamiento discontinuo o intermitente, con la interrupción del tratamiento cuando se produce el blanqueamiento (entre 2 y 3 meses) y la vuelta a su administración cuando se presenta una reaparición de las lesiones. También puede llevarse a cabo terapia continua con la administración de una dosis mínima de mantenimiento, aunque se aconseja no superar 1 año de tratamiento sin interrupción.

Es muy poco eficaz para el tratamiento de la artritis psoriásica, por lo que no suele utilizarse en estos casos.

– Efectos secundarios

La ciclosporina puede dañar el riñón y producir hipertensión, por lo que hay que medir la presión sanguínea y realizar análisis de sangre periódicamente para controlar el funcionamiento de los riñones.

En España, la ciclosporina para el tratamiento de la psoriasis se comercializa con el nombre de Sandimmun Neoral®, aunque también existen otras marcas genéricas.

D. Dimetilfumarato

El dimetilfumarato es una molécula de síntesis con efectos antiinflamatorios e inmunomoduladores. Actúa sobre las células implicadas directamente en la patogenia de la psoriasis y disminuye la secreción de citocinas proinflamatorias.

Recibe el nombre comercial de Skilarence®.

– ¿Cómo se administra?

Está indicado para el tratamiento de psoriasis en placas de moderada a grave en adultos que precisan tratarse con un medicamento sistémico. No ha demostrado ser eficaz para el tratamiento de la artritis psoriásica.

Dimetilfumarato se presenta en forma de comprimidos gastrorresistentes. Los comprimidos deben administrarse mañana y noche durante la comida o inmediatamente después. Se recomienda iniciar el tratamiento con dosis bajas e ir aumentando gradualmente para mejorar la tolerabilidad; la dosis máxima diaria permitida es de 720 mg. En caso de alcanzar una mejoría clínicamente relevante de las lesiones cutáneas, se puede considerar la posibilidad de reducir la cantidad hasta la dosis de mantenimiento que necesite el paciente (dosis mínima eficaz).

– ¿Cuál es su eficacia?

Su eficacia es similar a acitretina, metotrexato y apremilast. Alrededor del 30 % de los pacientes tratados con dimetilfumarato consiguieron una puntuación de 0 (blanqueado) o 1 (casi blanqueado) en la escala de valoración global realizada por el médico.

– Efectos secundarios

Los efectos adversos más frecuentes son los gastrointestinales (62,7 %) y la rubefacción facial (20,8 %).

Es preciso realizar un seguimiento estrecho mediante análisis de sangre completos antes y durante el tratamiento, porque existe el riesgo de linfopenia (disminución de los linfocitos) y neutropenia (disminución los leucocitos).

– Recomendaciones

Skilarence® está contraindicado en pacientes con insuficiencia hepática o renal grave, trastornos gastrointestinales graves y en mujeres embarazadas o en período de lactancia.

E. Leflunomida

La leflunomida bloquea una enzima llamada DHODH y su acción influye sobre el sistema inmune evitando, especialmente, la activación del linfocito T, causante de la inflamación de las articulaciones. Se utiliza de forma muy esporádica, porque su efecto articular es pobre y no es eficaz para tratar las lesiones cutáneas.

– ¿Cómo se administra?

Suele tomarse solo o asociado a otros fármacos, incluidos otros FAME, los antiinflamatorios y los medicamentos biológicos. La leflunomida se toma por vía oral. La dosis habitual es de 20 mg/día, aunque en determinados casos, si existe intolerancia o en pacientes en remisión, puede administrarse a dosis de 10 mg/día.

– ¿Cuál es su eficacia?

Tiene una rapidez de acción similar al metotrexato, de entre 4 y 8 semanas.

– Efectos secundarios

A diferencia del metotrexato, no es un fármaco perjudicial para la médula ósea o espinal (mielotóxico) y, en general, es muy bien tolerado. No obstante, en ocasiones puede provocar los siguientes efectos secundarios:

  • Diarreas: especialmente si se da a dosis superiores a 20 mg/día.
  • Alteración de los valores del hígado en sangre que denotan que hay alguna disfunción de este órgano: obliga a monitorizar el tratamiento y a suspenderlo si los valores exceden de 2 a 3 veces el valor de la normalidad (se han descrito casos de hepatotoxicidad grave).
  • Alopecia: poco frecuente.
  • Hipertensión arterial: poco frecuente, aunque en ocasiones es importante y obliga a suspender el tratamiento.

– Recomendaciones

Las parejas en edad fértil deben extremar (ambos) las medidas anticonceptivas si toman este medicamento. Induce malformaciones fetales, por lo que no debe tomarlo ni la mujer ni su pareja.

En España, la leflunomida para el tratamiento de la artritis psoriásica se comercializa con el nombre de Arava®, Lefluartil®, Leflunomida Apotex®, Leflunomida Cinfa®, Leflunomida Medac®, Leflunomida Mylan®, Leflunomida Normon®, Leflunomida Ratiopharm®, Leflunomida Stada® y Leflunomida Tecnigen®.

F. Sulfasalazina

Se utiliza de forma muy esporádica, porque su efecto articular es pobre y no tiene efecto alguno sobre la afectación cutánea.

En España, la sulfasalazina para el tratamiento de la artritis psoriásica tiene el nombre comercial de Salazopyrina®.

– ¿Cómo se administra?

Suele tomarse solo o asociado a otros fármacos, incluidos FAME, antiinflamatorios y medicamentos biológicos. La Salazopyrina® se toma por vía oral. La dosis habitual es de 2 gramos al día, que corresponden a dos comprimidos cada 12 horas.

Se trata de un medicamento que a veces se tolera mal digestivamente. Existe una forma de Salazopyrina® con gastroprotección que permite aumentar la dosis hasta 3 o 4 gramos al día, pero en España no está comercializada y debe pedirse como fármaco compasivo.

– ¿Cuál es su eficacia?

Suele hacer efecto a partir de la octava semana de tratamiento.

– Efectos secundarios

Prácticamente no tiene, pero en ocasiones es posible que aparezcan las siguientes:

  • Reacciones alérgicas cutáneas asociadas al componente sulfamídico.
  • Intolerancia gástrica que en ocasiones obliga a reducir la dosis. En estos casos, si el fármaco es eficaz, hay que valorar la posibilidad de dar por compasivo las formas gastroprotectoras.

– Recomendaciones

No está contraindicado en edad fértil, aunque hay pocos datos y se recomienda no usar.

Tabla 5. Tratamientos sistémicos no biológicos para la psoriasis

Molécula Nombre comercial Mecanismo de acción Tipo de molécula Vía de administración Indicaciones en psoriasis Edad mínima de uso aprobada
Acitretina Neotigasón®
Acitretina IFC®
Retinoide activador de los receptores nucleares que regulan la queratinización Molécula de síntesis química Oral Psoriasis A criterio médico
Ciclosporina Sandimmun Neoral® Inhibidor de la calcineurina
Inmunosupresor
Molécula de síntesis química Oral Psoriasis
Artritis psoriásica
A criterio médico
Dimetilfumarato Skilarence® Fármaco modificador de la respuesta inflamatoria Molécula de síntesis química Oral Psoriasis 18 años
Metotrexato Metotrexato Wyeth®
Metotrexato Cipla®
Inmunosupresor
Fármaco modificador de la respuesta inflamatoria
Molécula de síntesis química Oral Psoriasis
Artritis psoriásica
A criterio médico
Metotrexato Metoject®
Quinux®
Bertanel®
Nordimet®
Metotrexato Lederle®
Glofer®
Inmunosupresor
Fármaco modificador de la respuesta inflamatoria
Molécula de síntesis química Subcutáneo Psoriasis
Artritis psoriásica
A criterio médico
Sulfasalazina Salazopyrina® Inmunosupresor
Fármaco modificador de la respuesta inflamatoria
Molécula de síntesis química Oral Artritis psoriásica 6 años
Leflunomida Arava®
Lefluartil®
Leflunomida Apotex®
Leflunomida Cinfa®
Leflunomida Medac®
Leflunomida Mylan®
Leflunomida Normon®
Leflunomida Ratiopharm®
Leflunomida Stada®
Leflunomida Tecnigen®
Inmunosupresor
Fármaco modificador de la respuesta inflamatoria
Molécula de síntesis química Oral Artritis psoriásica 18 años



Fármacos modificadores de enfermedad con diana específica (tabla 6)

Se trata de fármacos que se utilizan para inhibir o disminuir la inflamación y frenar la actividad de la psoriasis y de la artritis psoriásica. Actúan sobre enzimas intracelulares modificando la respuesta de las células inflamatorias, a diferencia de los FAME clásicos, de los que no se sabe con exactitud sobre qué diana van dirigidos.

¿Cuándo se utilizan?

Están indicados para el tratamiento de la psoriasis moderada y grave y la artritis psoriásica, como medicamento de segunda línea en pacientes que no responden o no pueden utilizar tratamientos tales como los tópicos (que se aplican directamente en la piel), los sistémicos clásicos, etc.

¿Cuáles son?

A. Apremilast

Molécula de síntesis química que inhibe la acción de una enzima intracelular denominada fosfodiesterasa 4 (PDE-4). De esta forma, se reduce la acción de las citocinas que producen la inflamación y, como consecuencia, las lesiones cutáneas y articulares de la psoriasis.

Como ventaja respecto a los medicamentos biológicos, puede usarse en personas con infección tuberculosa latente (prueba de la tuberculina o PPD positivo) sin necesidad de hacer quimioprofilaxis y en pacientes con antecedentes de cáncer sin que sea preciso consultar al oncólogo.

Recibe el nombre comercial de Otezla®.

– ¿Cuándo se utiliza?

En dermatología está indicado para la psoriasis moderada. En reumatología está más indicado en pacientes que no responden a los FAME clásicos sin signos de gravedad (formas destructivas o invalidantes). No está demostrada aún su eficacia sobre las manifestaciones que afectan a la columna vertebral (axiales).

– ¿Cómo se administra?

A diferencia de los medicamentos biológicos, se administra por vía oral y se presenta en comprimidos (10, 20 y 30 mg). El tratamiento se inicia con una dosis de 10 mg el día 1, y se aumenta gradualmente durante una semana hasta la dosis recomendada de 30 mg dos veces al día. Para el tratamiento de la artritis psoriásica, puede administrarse solo o combinado con otros medicamentos.

– ¿Cuál es su eficacia?

La eficacia en dermatología es superior a la acitretina, similar al metotrexato e inferior a ciclosporina y los medicamentos biológicos.

En reumatología la eficacia de este medicamento es inferior a la de las terapias biológicas, pero superior a la de los AINE (diclofenaco, ibuprofeno, etc.) y FAME, como el metotrexato, la ciclosporina, la leflunomida y la salzopirina. La máxima eficacia se obtiene alrededor de los 6 meses y en los ensayos clínicos se mantiene hasta los 4 años de tratamiento.

– Efectos secundarios

  • Diarrea y náuseas: son los efectos adversos más frecuentes. Se producen normalmente durante las 2 primeras semanas de tratamiento y mejoran en el plazo de 4 semanas.
  • Resfriados.
  • Dolor de cabeza.

– Recomendaciones

  • No debe utilizarse durante el embarazo pues, aunque no existen datos de que sea dañino en esta situación, no se dispone de datos suficientes para recomendarlo. Se aconseja a las mujeres que lo toman usar métodos anticonceptivos.
  • En caso de insuficiencia renal moderada-grave, deben ajustarse las dosis.
  • Se aconseja restringir su uso en pacientes con depresión mayor o intentos de suicidio.

B. Tofacitinib

Molécula de síntesis química que inhibe la acción de una enzima intracelular denominada JAK quinasa, especialmente la JAK3. De esta forma, se reduce la acción de las citocinas que producen la inflamación y, como consecuencia, las lesiones cutáneas y articulares de la psoriasis.

Recibe el nombre comercial de Xeljanz®.

– ¿Cuándo se utiliza?

En reumatología está indicado en pacientes con artritis psoriásica moderada y grave que no responden a la terapia con FAME sintético convencional (misma indicación que para la terapia biológica). No está demostrada aún su eficacia sobre las manifestaciones que afectan a la columna vertebral (axiales). Tampoco tiene todavía indicación para el tratamiento de la psoriasis cutánea.

– ¿Cómo se administra?

A diferencia de los medicamentos biológicos, se administra por vía oral y se presenta en comprimidos de 5 mg. El tratamiento aprobado es de 5 mg dos veces al día. Para el tratamiento de la artritis psoriásica, puede administrarse solo o combinado con otros medicamentos, si bien no se ha demostrado que su asociación a ningún FAME sintético mejore su eficacia y sí posiblemente su toxicidad.

– ¿Cuál es su eficacia?

El hecho de que actúen de forma más específica y selectiva los hace más eficaces que los tratamientos sistémicos clásicos. En estudios comparativos con terapia biológica (anti-TNF [factor de necrosis tumoral]), se ha evidenciado una eficacia de tofacitinib similar a la de estos medicamentos.

– Efectos secundarios

  • Resfriados e infecciones del tracto respiratorio superior.
  • Dolor de cabeza.
  • Aumento discreto de la incidencia de herpes zóster, que se relaciona con la dosis del fármaco (mayor en 10 mg dos veces al día que en 5 mg dos veces al día). Este aumento de incidencia es especialmente relevante en población asiática, ya de por sí con una mayor incidencia de herpes zóster. Debido a todo y puesto que su eficacia es controvertida, la vacunación del herpes zóster en España no es obligatoria; sin embargo, en países como EE. UU. sí lo es.

– Recomendaciones

  • No debe utilizarse durante el embarazo pues, aunque no existen datos de que sea dañino en esta situación, no se dispone de datos suficientes para recomendarlo. Se aconseja a las mujeres que lo toman usar métodos anticonceptivos.
  • Debe ajustarse la dosis en caso de insuficiencia hepática moderada-grave.
  • Deben seguirse para su uso las mismas recomendaciones de tratamiento y vacunaciones expuestas para la terapia biológica en el apartado siguiente.

Tabla 6. Medicamentos modificadores de la enfermedad con diana específica

Molécula Aprobación EMA Nombre comercial Mecanismo de acción Tipo de molécula Vía de administración Indicaciones en psoriasis Edad mínima de uso aprobada
Apremilast Otezla® Inhibidor de la PDE-4 Molécula pequeña de síntesis Oral Psoriasis
Artritis psoriásica
18 años
Tofacitinib Xeljanz® Inhibidor JAK3 Molécula pequeña de síntesis Oral Artritis psoriásica 18 años
EMA: Agencia Europea de Medicamentos; PDE-4: fosfodiesterasa 4.



Tratamientos biológicos (tablas 7 y 8)

Son proteínas similares a las humanas, producidas por técnicas de biotecnología. Actúan sobre la inflamación de las articulaciones y de la piel corrigiendo la respuesta inmunológica acelerada y errónea que se da en la psoriasis y la artritis psoriásica. Su función es la de bloquear la actividad de uno de los agentes clave en el proceso inflamatorio que se produce en ambas enfermedades (las citosinas).

Estos medicamentos son efectivos para controlar la inflamación y el dolor articular, además de prevenir la progresión de la enfermedad y frenar la progresión del daño articular en el caso de la artritis.

¿Cómo actúan?

Desde hace más de 20 años, se sabe que lo más importante en el desarrollo de las lesiones de psoriasis son los fenómenos inflamatorios mediados por unas células de la sangre llamadas linfocitos T. Todos tenemos linfocitos T que nos ayudan a proteger el cuerpo contra infecciones y enfermedades, pero en la psoriasis se activan indebidamente y desencadenan muchas respuestas celulares. Entre ellas, la proliferación y dilatación de los vasos sanguíneos de la piel, lo que se manifiesta en el color rojo de las lesiones; la reproducción de las células de la piel de forma acelerada, generando placas de grosor variable y descamación, y la inflamación de las articulaciones. En el caso de la artritis psoriásica produce dolor, hinchazón, limitación del movimiento y, en ocasiones, destrucción de la articulación. En los últimos años se han identificado los linfocitos Th17 como los principales responsables de la inflamación en la psoriasis.

Esto ha llevado al desarrollo de una serie de medicamentos obtenidos por técnicas de biotecnología, cuya función es bloquear la respuesta inmunológica errónea que se produce en las lesiones de psoriasis. Estos medicamentos se denominan terapias biológicas y actúan bloqueando de forma específica distintos receptores celulares y quimiocinas (moléculas que segregan distintas células de nuestro sistema inmunitario y que intervienen en la inflamación).

En la actualidad, las terapias biológicas disponibles actúan bloqueando distintas citocinas proinflamatorias o sus receptores:

  • TNF α: una citocina que interviene en la inflamación y que está aumentada en las lesiones cutáneas y articulares de la psoriasis. Actúan sobre ella los fármacos biológicos adalimumab, certolizumab pegol, etanercept, golimumab e infliximab.
  • Interleuquinas (IL) 12 y 23: citocinas involucradas en la activación de la casca da inflamatoria implicada en la psoriasis. Actúan sobre ella fármacos biológicos como ustekinumab.
  • IL-17: citocina efectora del eje inflamatorio de los linfocitos TH17. Actúan sobre ella los fármacos ixekizumab, secukinumab y brodalumab.

¿Cuándo se utilizan?

En los pacientes con psoriasis y/o artritis psoriásica moderada y grave que no hayan respondido previamente al tratamiento sistémico tradicional ni a la fototerapia (UVB o PUVA), hayan presentado toxicidad derivada de los mismos o estos tratamientos les estén contraindicados. Hay tratamientos biológicos indicados solo para la psoriasis cutánea, otros solo para la artritis y otros que pueden usarse en ambos casos.

En el caso de la artritis psoriásica, se utilizan en pacientes en los que el tratamiento con FAME no hace efecto, con independencia de su gravedad. Reducen los síntomas y los marcadores analíticos de la inflamación (VSG, PCR), tanto en los pacientes con afectación en las articulaciones de las extremidades como en la columna vertebral.

¿Cómo se administran?

  • Vía endovenosa: la vía endovenosa consiste en poner un suero en la vena y dejar que pase la medicación durante unas horas. La administración se realiza en el hospital de día de psoriasis. Se administra por esta vía el medicamento biológico infliximab.
  • Vía subcutánea: consiste en inyectar el medicamento en el abdomen, los muslos o los brazos, de forma parecida a como hacen con la insulina las personas que tienen diabetes. El paciente puede pincharse él mismo o permitir que lo haga un familiar, aunque de forma excepcional puede ser necesario acudir al consultorio para que administre el fármaco el personal de enfermería. Se administran por esta vía el resto de medicamentos biológicos.

La frecuencia de administración varía en cada medicamento y estos están comercializados en distintas formas farmacéuticas:

  • Viales para reconstituir.
  • Jeringas precargadas.
  • Dispositivo de inyección automatizado denominado «pluma». Viene con el medicamento precargado y permite su administración, por parte del paciente, apretando un botón y sin que se vea la aguja. Esta opción es muy interesante para personas aprensivas o poco hábiles.

¿Cuál es su eficacia?

El hecho de que actúen de forma más específica y selectiva los hace más eficaces, y sus efectos secundarios son menores que los de los tratamientos sistémicos clásicos, lo que permite tratamientos más prolongados.

Efectos secundarios

  • No producen toxicidad orgánica, es decir, no dañan el hígado ni el riñón, ni tampoco otros órganos. Asimismo, no interaccionan con otros medicamentos, por lo que no es necesaria la realización de análisis con tanta frecuencia.
  • No se pueden utilizar si hay evidencia de proceso neoplásico activo y/o de infecciones activas, incluyendo tuberculosis. En los pacientes con antecedentes personales de cáncer, su uso debe estar controlado teniendo siempre en cuenta el principio de beneficio/riesgo. Los anti-TNF están contraindicados en pacientes con antecedentes o presencia de enfermedades neurológicas desmielinizantes (esclerosis múltiple, mononeuritis y polineuritis).
  • Con los medicamentos biológicos inhibidores del TNF se ha detectado un discreto aumento en la incidencia de insuficiencia cardíaca, con un incremento del riesgo de mortalidad por fallo cardíaco en pacientes con cardiopatía previa. Por este motivo, no se recomienda su uso en las personas con insuficiencia cardíaca grave, y se aconseja el control estrecho del paciente con insuficiencia cardíaca leve o moderada, así como la suspensión del fármaco ante la aparición de nuevos síntomas o empeoramiento de la insuficiencia cardíaca.
  • Por el momento no se ha mostrado la posibilidad de que los medicamentos biológicos aumenten el riesgo de desarrollar al cabo de los años linfomas (cáncer linfático) u otros cánceres.
  • En general, los tratamientos biológicos resultan eficaces y seguros a corto y medio plazo. Los principales inconvenientes residen en que se desconoce su seguridad a largo plazo, lo que sucede con todos los medicamentos nuevos. Hasta el momento se dispone de datos de seguridad que se remontan a 10 a 15 años.
  • Los efectos secundarios más frecuentes son: reacciones en el lugar de la inyección y un leve aumento de las infecciones de las vías respiratorias superiores (resfriados) y de la garganta (nasofaringitis) durante el primer año de tratamiento.
  • En el caso de personas que en algún momento de su vida hubieran entrado en contacto con el microbio de la tuberculosis y hubieran desarrollado una infección subclínica que su sistema inmunitario hubiera llegado a controlar sin llegar a desarrollar la enfermedad, existe el riesgo de que con los tratamientos biológicos, especialmente con los anti-TNF, la enfermedad pueda desarrollarse. Por este motivo, antes de iniciar un tratamiento biológico se realiza una prueba de detección del microbio de la tuberculosis llamada Tuberculina-Mantoux o PPD mediante una inyección en el antebrazo. En caso de que sea negativa, se puede iniciar inmediatamente el tratamiento sin riesgo alguno. En el caso de que sea positiva, se dice que el paciente tiene una infección tuberculosa latente y es preciso iniciar un tratamiento antibiótico llamado quimioprofilaxis de la tuberculosis para que no llegue a desarrollar la enfermedad. Al cabo de 1 mes de iniciado este tratamiento, ya puede empezarse el tratamiento de la psoriasis con el medicamento biológico.

¿Qué debemos tener en cuenta?

Todos los medicamentos biológicos deben conservarse en la nevera, pero no en el congelador, sin romper nunca la cadena de frío, ya que el medicamento podría perder su eficacia total o parcialmente.

Un inconveniente es el elevado coste económico del tratamiento. Aunque se trata de medicamentos financiados totalmente por la sanidad pública, su utilización suele estar regulada por las autoridades sanitarias y en determinadas situaciones pueden plantearse restricciones de uso.

¿Cuáles son?

Los medicamentos biológicos indicados para tratar la psoriasis y la artritis psoriásica se dividen en cuatro grupos: fármacos anti-TNF, anti-IL-12/IL23, anti-IL23 y anti-IL-17.

A. Fármacos anti-TNF

Son medicamentos que reducen la inflamación y detienen el avance de la enfermedad al apuntar a una sustancia causante de dicha inflamación, el TNF. La eficacia de todos los medicamentos biológicos anti-TNF es muy similar y varía mucho de unos pacientes a otros, lo que explica que pacientes que quizás no respondan a uno de ellos puedan responder a otro.

Todos los fármacos de la familia del anti-TNF han mostrado eficacia en el tratamiento de la artritis psoriásica, tanto en su forma periférica como en sus manifestaciones axiales.

A.I. Adalimumab

Es un anticuerpo monoclonal humano con efecto anti-TNF, indicado para el tratamiento de la psoriasis y la artritis psoriásica moderada y grave. Puede utilizarse en menores de edad, a partir de los 4 años.

Recibe el nombre comercial de Humira®.

– ¿Cuándo se utiliza?

Cuando el tratamiento con los medicamentos sistémicos clásicos no hace efecto, con independencia de su gravedad. Al tratarse de un anticuerpo humano, su carga antigénica es mucho menor que el infliximab, por lo que induce menos reacciones inmunoalérgicas.

– ¿Cómo se administra?

Se administra por vía subcutánea. Se presenta en una pluma que viene con el medicamento precargado y permite su autoadministración con facilidad. El tratamiento suele iniciarse con una dosis de dos inyecciones en la semana 0; una inyección en la semana 1; y, a partir de esta, una inyección cada 2 semanas. Puede utilizarse como tratamiento hasta la remisión de los brotes o como tratamiento de mantenimiento.

– ¿Cuál es su eficacia?

Su eficacia es similar a los otros anti-TNF. La respuesta clínica se alcanza normalmente dentro de las 12 primeras semanas de tratamiento.

– Efectos secundarios

Los efectos secundarios son similares a los observados con los otros medicamentos anti-TNF. Las precauciones que hay que tomar antes de su administración son similares a los de otros biológicos con efecto anti-TNF: evitar el uso en pacientes con enfermedades neurológicas desmielinizantes y realizar quimioprofilaxis previa en caso de infección tuberculosa latente. Existe una amplia experiencia de su uso de forma ininterrumpida durante más de 10 años sin efectos secundarios importantes.

A.II. Certolizumab pegol

Es uno de los medicamentos anti-TNF de más reciente comercialización, con un perfil de seguridad similar a los demás disponibles. Se trata de un anticuerpo que no presenta la parte fija del anticuerpo. Sobre los otros medicamentos anti-TNF, tiene la ventaja de que no atraviesa la barrera placentaria, por lo que sería el fármaco de elección de este grupo en caso de necesidad durante el embarazo y la lactancia.

Recibe el nombre comercial de Cimzia®.

– ¿Cuándo se utiliza?

En pacientes con artritis psoriásica en los que el tratamiento con medicamentos sistémicos clásicos no hace efecto, con independencia de su gravedad. También puede usarse para el tratamiento de la psoriasis moderada y grave de forma similar a los otros anti-TNF.

– ¿Cómo se administra?

Se administra por vía subcutánea. La dosis inicial recomendada de Cimzia® para pacientes adultos es de 400 mg (administrados como dos inyecciones subcutáneas de 200 mg cada una) en la semana 0, 2 y 4. Después de la dosis de inicio, la dosis de mantenimiento recomendada para los pacientes adultos con artritis psoriásica y psoriasis en placas es de 200 mg cada 2 semanas. Una vez se confirma la respuesta clínica, se puede considerar una dosis alternativa de mantenimiento de 400 mg cada 4 semanas. Durante el tratamiento se debe continuar utilizando metotrexato cuando sea apropiado.

– ¿Cuál es su eficacia?

Su eficacia es similar a los otros anti-TNF. La respuesta clínica se alcanza normalmente dentro de las 12 primeras semanas de tratamiento.

– Efectos secundarios

Los efectos secundarios son los mismos que en los otros anti-TNF y hay que tomar las mismas precauciones antes de su administración.

A.III. Etanercept

Se trata de una proteína no anticuerpo que contiene el receptor del TNF, por lo que lo bloquea. Etanercept se une al TNF (una sustancia causante de la inflamación) y lo inactiva, impidiendo que se una a los receptores situados en las membranas de las células encargadas de la respuesta inflamatoria. De esta manera se produce un bloqueo del mecanismo inflamatorio inducido por el TNF.

Recibe el nombre comercial de Enbrel®.

– ¿Cuándo se utiliza?

Está indicado para la artritis psoriásica y la psoriasis moderada y grave en adultos y niños a partir de los 6 años.

– ¿Cómo se administra?

El paciente se administra fácilmente etanercept mediante una inyección por vía subcutánea en dosis fija, una o dos veces a la semana.

– ¿Cuál es su eficacia?

En un 60 % de los pacientes, la respuesta óptima se obtiene entre la semana 12 y la 24, por lo que es importante esperar hasta los 6 meses para valorar la eficacia óptima del medicamento.

Una vez que se ha alcanzado el objetivo del tratamiento (blanqueamiento o casi blanqueamiento de las placas), este fármaco se suspenderá hasta que aparezcan de nuevo los síntomas de la enfermedad. Cuando reaparecen las lesiones de psoriasis, estas lo hacen con menor o la misma intensidad, a diferencia de lo que ocurre en otros tratamientos sistémicos, con los que la enfermedad brota con mayor intensidad (efecto rebote). En el tratamiento de los nuevos brotes, etanercept conserva la misma eficacia que en el primer tratamiento. Asimismo, puede usarse de forma continuada cuando sea preciso, ya que existe una amplia experiencia de su uso de forma ininterrumpida durante más de 10 años sin efectos secundarios importantes.

El etanercept es el tratamiento biológico con el que se tiene una mayor experiencia en el tratamiento de la psoriasis y el utilizado por un mayor número de pacientes.

A diferencia del resto de anti-TNF, no ha demostrado eficacia en el tratamien to de la uveítis en aquellos pacientes que presentan esta complicación asociada a la psoriasis.

– Efectos secundarios

Los efectos secundarios son poco frecuentes y además no suelen ser gra ves. El efecto adverso más frecuente es una ligera reacción en el punto de inyección, que se trata con medidas locales como compresas frías o pomadas de corticosteroides.

A.IV. Golimumab

Anticuerpo monoclonal humano que inhibe el TNFα. Al tratarse de un anticuerpo humano, su carga inmunogénica es mínima. Está indicado para personas con artritis psoriásica. No tiene indicación para el tratamiento de la psoriasis cutánea.

Recibe el nombre comercial de Simponi®.

– ¿Cuándo se utiliza?

Se utiliza en caso de que el paciente con artritis psoriásica no responda al tratamiento con medicamentos sistémicos clásicos, independientemente de su gravedad.

– ¿Cómo se administra?

Se comercializa en una pluma precargada de 50 mg para la autoinyección por vía subcutánea una vez al mes, si es posible siempre el mismo día. Su perfil de seguridad es similar a los otros anti-TNF disponibles.

– ¿Cuál es su eficacia?

La eficacia es similar a la de otros anti-TNF; alrededor del 50 % de los pacientes obtiene una buena respuesta a las 24 semanas. Es importante esperar hasta los 6 meses para valorar la eficacia óptima del medicamento.

– Efectos secundarios

Los efectos secundarios son los mismos que en los otros anti-TNF y hay que tomar las mismas precauciones antes de su administración.

A.V. Infliximab

Infliximab es un anticuerpo monoclonal IgG1 quimérico con efecto anti-TNFα para el tratamiento de la psoriasis y de la artritis psoriásica grave, así como de otras enfermedades autoinmunes digestivas y articulares.

Recibe el nombre comercial de Remicade®.

– ¿Cómo se administra?

Se administra por vía intravenosa en los hospitales de día de los centros hospitalarios, donde es necesario acudir unas horas cada 2 meses para su aplicación, lo que puede considerarse una ventaja, ya que permite un mayor control del paciente y de la evolución de su enfermedad.

Dado que existe riesgo de reacciones agudas durante la administración, el fármaco debe suministrarse bajo la supervisión del médico. La pauta más empleada consiste en administrar tres dosis iniciales, en las semanas 0, 2 y 6. Luego se pasa a una dosis cada 8 semanas hasta que se consigue el blanqueamiento de la psoriasis. Se puede utilizar como tratamiento de inducción hasta la remisión de las lesiones o como tratamiento de mantenimiento a largo plazo.

– ¿Cuál es su eficacia?

El infliximab es el medicamento biológico que mejora de forma más rápida la psoriasis, con una eficacia superior a la ciclosporina, lo que lo hace especialmente indicado para las formas eritrodérmicas de la enfermedad. Actualmente se usa poco en el tratamiento de la psoriasis.

– Efectos secundarios

Sus efectos secundarios son similares a los observados con el etanercept y adalimumab. Por lo general, suele ser un fármaco bien tolerado, aunque del 5 al 10 % de los pacientes tienen que suspender el tratamiento por efectos adversos.

En algunas ocasiones, pueden producirse reacciones durante la administración de la dosis. La mayoría son de carácter leve y aparecen en el momento de la administración o en las primeras dos horas después de esta. Las más frecuentes son escalofríos, cefalea, mareo, náuseas y sofocos. Para evitar la aparición de este tipo de reacciones, se recomienda una premedicación con antihistamínicos y paracetamol, o bien con corticosteroides. Antes y durante su empleo, deben tomarse las precauciones de uso comentadas para todos los medicamentos biológicos con efecto anti-TNF.

B. Inhibidores del eje IL-17

Son medicamentos que inhiben la IL-17, una sustancia que al igual que el TNF es fundamental en el desarrollo de la inflamación de la piel y las articulaciones en las personas con psoriasis, por lo que su eficacia es muy alta, superior a los anti-TNF y a ustekinumab.

En este grupo tenemos tres medicamentos, secukinumab y ixekizumab que bloquean la IL-17 circulante y brodalumab que bloquea su receptor celular.

Debido a su mecanismo de acción, se ha observado un ligero aumento de la frecuencia de las infecciones fúngicas por Candida albicans durante los primeros meses de tratamiento, pero por lo general son leves, fáciles de tratar y no obligan a suspender el tratamiento.

En la artritis psoriásica, su eficacia se sitúa en el rango de los anti-TNF tanto en las manifestaciones periféricas como axiales de la enfermedad.

Ha demostrado eficacia en pacientes refractarios a terapia anti-TNF, por lo que es una alternativa terapéutica más en estos pacientes.

B.I. Secukinumab

Anticuerpo monoclonal humano IgG1 que inhibe específicamente la IL-17, una sustancia que al igual que el TNF es fundamental en el desarrollo de la inflamación de la piel y las articulaciones en estos pacientes.

Recibe el nombre comercial de Cosentyx®.

– ¿Cuándo se utiliza?

Está indicado para el tratamiento de la psoriasis en placas de moderada a grave en adultos que sean candidatos a tratamiento sistémico. Tiene indicación también para el tratamiento de la artritis psoriásica moderada y grave.

– ¿Cómo se administra?

Se comercializa en dos presentaciones, jeringa precargada y pluma precargada de 150 mg para administrar por vía subcutánea. Para el tratamiento de la psoriasis se usa a dosis de 300 mg (dos inyecciones el mismo día) en la fase de inducción las semanas 0, 1, 2, 3 y 4, y mensualmente en la fase de mantenimiento.

Para la artritis psoriásica en pacientes que no han sido tratados previamente con medicamentos biológicos es de 150 mg, y si el paciente ha recibido y no ha mejorado de forma adecuada con el tratamiento biológico anti-TNF, la dosis recomendada es de 300 mg, con la misma pauta de administración.

– ¿Cuál es su eficacia?

En los ensayos clínicos, secukinumab demostró unas altas tasas de eficacia con independencia de la edad, el sexo, la raza, el peso corporal o la gravedad de las lesiones. Los resultados de los ensayos clínicos han demostrado rapidez de acción con efectos apreciables a las 2 semanas y altos índices de blanqueamiento completo en el 35 % de los pacientes. En los ensayos clínicos, la eficacia se mantuvo hasta los 3 años de tratamiento.

– Efectos secundarios

El perfil de seguridad se considera adecuado, sin indicios de un aumento de cáncer ni de infecciones graves.

Al igual que con los otros inhibidores de la IL-17, se ha visto que puede aumentar ligeramente la frecuencia (3,5 % de los pacientes) de las infecciones fúngicas leves por Candida albicans durante los primeros meses de tratamiento, y también se recomienda no usarlo en pacientes con enfermedad de Crohn activa.

B.II. Ixekizumab

Es un anticuerpo monoclonal humanizado IgG4 que inhibe específicamente la IL-17, citocina involucrada en el proceso inflamatorio implicado en la aparición de las lesiones cutáneas y articulares de la psoriasis.

Recibe el nombre comercial de Taltz®.

– ¿Cuándo se utiliza?

Está indicado para el tratamiento de la psoriasis en placas de moderada a grave en adultos que sean candidatos a tratamiento sistémico. También está indicado para el tratamiento de la artritis psoriásica moderada y grave.

– ¿Cómo se administra?

Se administra en inyección subcutánea, ya sea a través de pluma autoinyectable o jeringa precargada. La pauta de dosificación aprobada para ixekizumab es una dosis de carga de 160 mg en inyección subcutánea (dos inyecciones de 80 mg) en la semana 0, seguida de una inyección de 80 mg cada 2 semanas durante 12 semanas. Después de estas 12 semanas de inducción, pasa a administrarse cada 4 semanas como pauta de mantenimiento.

– ¿Cuál es su eficacia?

En los ensayos clínicos, ixekizumab demostró unas altas tasas de eficacia con independencia de la edad, el sexo, la raza, el peso corporal, la gravedad de las lesiones, la localización de las placas y/o el haber recibido otro tratamiento biológico previo. Los resultados de los ensayos clínicos han demostrado rapidez de acción con efectos apreciables a la semana y altos índices de blanqueamiento completo en el 40 % de los pacientes. En los ensayos clínicos, la eficacia se mantuvo hasta las 60 semanas de tratamiento.

– Efectos secundarios

El perfil de seguridad se considera adecuado, sin indicios de un aumento de las infecciones graves ni de los cánceres. Al igual que con los otros inhibidores de la IL-17, se ha visto que puede aumentar ligeramente la frecuencia las infecciones fúngicas leves por Candida albicans durante los primeros meses de tratamiento, y también se recomienda no usarlo en pacientes con enfermedad de Crohn activa.

B.III. Brodalumab

Brodalumab es un anticuerpo monoclonal totalmente humano de tipo IgG2 que se une y bloquea el receptor de la IL-17 inhibiendo la actividad biológica de las citocinas proinflamatorias del grupo de la IL-17.

Recibe el nombre comercial de Kyntheum®.

– ¿Cuándo se utiliza?

Está indicado para el tratamiento de la psoriasis en placas de moderada a grave en adultos que sean candidatos a tratamiento sistémico y también es útil para el tratamiento de la artritis psoriásica.

– ¿Cómo se administra?

La dosis recomendada es de 210 mg por inyección subcutánea en las semanas 0, 1 y 2, seguidos de 210 mg cada 2 semanas. En los pacientes que no muestran una respuesta a las 16 semanas de tratamiento, se debe considerar la interrupción del tratamiento.

– ¿Cuál es su eficacia?

La respuesta es rápida; a partir de la segunda semana comienza a ser clínicamente significativa. La respuesta máxima se alcanza a las 24 semanas, tras tres administraciones. Tal y como demuestran los resultados de los ensayos clínicos, la eficacia se mantiene a largo plazo.

– Efectos secundarios

El perfil de seguridad se considera adecuado, sin indicios de un aumento de las infecciones graves ni de los cánceres. Sin embargo, dada su novedad, faltan datos de uso en práctica clínica.

Al igual que con los otros inhibidores de la IL-17, se ha visto que puede aumentar ligeramente la frecuencia las infecciones fúngicas leves por Candida albicans durante los primeros meses de tratamiento, y también se recomienda no usarlo en pacientes con enfermedad de Crohn activa.

C. Ustekinumab

Es un anticuerpo monoclonal totalmente humano que se dirige a bloquear las citocinas llamadas IL-12 e IL-23.

Recibe el nombre comercial de Stelara®.

– ¿Cuándo se utiliza?

Está indicado para el tratamiento de la psoriasis en placa entre moderada y grave, así como para el tratamiento de la artritis psoriásica con las mismas indicaciones que la terapia biológica.

También ha demostrado eficacia en pacientes refractarios a terapia anti-TNF y, por tanto, es una alternativa terapéutica a este tratamiento.

– ¿Cómo se administra?

Las dosis aprobadas por las autoridades sanitarias dependen del peso del paciente. En pacientes de menos de 90 kg, la dosis recomendada es de 45 mg, y en personas de 90 kg o más, se recomienda 90 mg. Se administra en forma de inyección subcutánea el día 0, a las 4 semanas y, posteriormente, con una pauta de administración cada 12 semanas.

– ¿Cuál es su eficacia?

La respuesta es rápida, a partir de la segunda semana comienza a ser clínicamente significativa. La respuesta máxima se alcanza a las 24 semanas, tras tres administraciones. Tal y como demuestran los resultados de los ensayos clínicos, la eficacia se mantiene a largo plazo administrando la medicación 4 veces al año. No se han descrito casos de rebote de la psoriasis al retirar el tratamiento.

– Efectos secundarios

Los efectos secundarios observados durante los ensayos clínicos fueron similares a los observados en el grupo tratado con placebo y en otros biológicos. Tras 10 años de uso no se han descrito efectos secundarios importantes, por lo que se considera un fármaco seguro.

D. Abatacept

Este fármaco está aprobado por las agencias de medicamentos americanas y europeas (Food and Drug Administration [FDA] y Agencia Europea de Medicamentos [EMA]) para su uso en adultos con artritis psoriásica; sin embargo, aún no está disponible en nuestro país, si bien se espera poder disponer del mismo a finales de 2018.

Recibe el nombre comercial de Orencia®.

Es una proteína de fusión compuesta por una inmunoglobulina fusionada al dominio extracelular del antígeno citotóxico de linfocito T CTLA-4. Abatacept realiza un bloqueo selectivo de la señal de coestimulación, lo que impide la activación de los linfocitos T y la cascada de acontecimientos resultante que contribuye a la inflamación. De hecho, la activación de los linfocitos T está involucrada en la patogénesis de la artritis psoriásica.

– ¿Cuándo se utiliza?

Está indicado para el tratamiento de la artritis psoriásica de moderada a grave en adultos que no responden a FAME clásicos (mismas indicaciones que para el resto de terapias biológicas).

– ¿Cómo se administra?

Se puede administrar por vía endovenosa o subcutánea:

  • Vía endovenosa: pacientes de < 60 kg, 500 mg (dos viales, cada vial contiene 250 mg), pacientes de entre 60 y 100 kg, 750 mg (tres viales), y pacientes de > 100 kg, 100 mg (cuatro viales), al inicio, a las 2 semanas y luego cada 4 semanas.
  • Vía subcutánea: 125 mg semanales.

– ¿Cuál es su eficacia?

En los ensayos clínicos, abatacept ha demostrado ser eficaz en pacientes refractarios a FAME clásicos con una eficacia similar, aunque posiblemente un poco inferior a la terapia anti-TNF. Esto, junto a una pobre eficacia sobre las lesiones cutáneas de psoriasis, hace que su indicación sea preferentemente para aquellos pacientes con contraindicaciones a terapia anti-TNF o con problemas de seguridad (se trata de un fármaco muy seguro y con muy bajo riesgo de infecciones asociadas).

También ha demostrado eficacia en pacientes refractarios a anti-TNF, por lo que es una alternativa terapéutica más en estos casos.

– Efectos secundarios

Los efectos secundarios observados con más frecuencia son dolores de cabeza e infecciones de tracto respiratorio superior. El uso de abatacept está ligado a las mismas medidas de control y prevención que el resto de terapia biológica.

E. Guselkumab

Guselkumab es un anticuerpo monoclonal IgG1λ humano anti-IL-23. Al bloquear la IL23 impide que ésta active la cascada inflamatoria responsable de la psoriasis. Recibe el nombre comercial de Tremfya®.

– ¿Cuándo se utiliza?

Está indicado para el tratamiento de psoriasis en placas de moderada a grave en adultos candidatos a tratamiento sistémico. Aunque hay ensayos en curso, de momento no está aprobado su uso para la artritis psoriásica.

– ¿Cómo se administra?

Como todos los medicamentos biológicos, es un medicamento de dispensación hospitalaria. Se presenta en jeringas precargadas que contienen 100 mg de guselkumab. La dosis recomendada es de 100 mg en inyección subcutánea en las semanas 0 y 4, seguida de una dosis de mantenimiento de 100 mg cada 8 semanas. Se debe considerar la suspensión del tratamiento en los pacientes que no hayan respondido después de 16 semanas de tratamiento.

– ¿Cuál es su eficacia?

En los ensayos clínicos guselkumab demostró un inicio de acción rápido, ya observado en la semana 2 y la máxima eficacia se obtiene al redor de las 20 semanas. La eficacia del medicamento es muy alta y consigue altos porcentajes de aclaramiento completo o casi completo de la enfermedad. Este efecto beneficioso suele mantenerse a largo plazo y el porcentaje de pacientes que consiguen un control o aclaramiento completo de la psoriasis a las 48 semanas de tratamiento es del 50 %.

– Efectos secundarios

Los efectos secundarios observados durante los ensayos clínicos fueron similares a los observados en el grupo tratado con placebo y similares a los observados con ustekinumab y otros biológicos. Sin embargo, dada su novedad, faltan datos de uso en práctica clínica real.

F. Biosimilares (tabla 9)

Un biosimilar es un fármaco biológico (fabricado mediante síntesis biológica efectuada mediante cultivos celulares), con un principio activo comparable al medicamento biológico de referencia. Un biosimilar se puede fabricar y comercializar una vez que la patente de la molécula biológica original ha expirado, lo que sucede al cabo de 10 años de su registro. El concepto de medicamento biosimilar es el equivalente al de medicamento genérico, con la diferencia que los primeros son de síntesis biológica y los segundos de síntesis química, por esto se denominan de forma distinta. La estructura molecular, la eficacia y la seguridad de los fármacos biosimilares, como su nombre indica, son similares pero no idénticos al fármaco original, a diferencia de los medicamentos genéricos, que son idénticos al original.

– ¿Cuáles están autorizados y cuándo se utilizan?

Los medicamentos biosimilares actualmente autorizados por la EMA y comercializados en España para el tratamiento de la psoriasis y la artritis psoriásica son:

  • Inflectra®, Flixabi® y Remsima®: biosimilares de infliximab.
  • Benepali® y Erelzi®: biosimilares de etanercept.
  • Amgevita®, Imraldi® e Hyrimoz®: biosimilares de adalimumab.

– Recomendaciones

En pacientes que no han recibido antes un tratamiento biológico concreto, pueden usarse los medicamentos biosimilares sin limitaciones cuando sea necesario con las mismas indicaciones y limitaciones de uso que tienen los biológicos originales. Sin embargo, en pacientes que ya están en tratamiento con un medicamento biológico original, la sustitución por el mismo medicamento biosimilar no puede realizarse de forma automática y la decisión solo la pueden tomar de forma consensuada el médico y el paciente, teniendo en cuenta siempre el beneficio y la seguridad del paciente.

El uso de biosimilares requiere, al igual que los medicamentos biológicos originales, las mismas precauciones de uso y los mismos programas de seguimiento de farmacovigilancia.

Tabla 7. Medicamentos biológicos para el tratamiento en la psoriasis

Molécula Nombre comercial Mecanismo de acción Tipo de molécula Vía de administración Indicaciones en psoriasis Edad mínima de uso aprobada
Infliximab Remicade® Anti-TNFα Anticuerpo monoclonal quimérico IgG1 Endovenosa Psoriasis
Artritis psoriásica
18 años
Etanercept Enbrel® Anti-TNFα Proteína de fusión Subcutánea Psoriasis
Artritis psoriásica
6 años
Adalimomab Humira® Anti-TNFα Anticuerpo monoclonal humano IgG1 Subcutánea Psoriasis
Artritis psoriásica
4 años
Golimumab Simponi® Anti-TNFα Anticuerpo monoclonal humano IgG1 Subcutánea Artritis psoriásica 18 años
Certolizumab pegol Cimzia® Anti-TNFα Anticuerpo monoclonal humanizado IgG1 pegilado Subcutánea Psoriasis
Artritis psoriásica
18 años
Ustekinumab Stelara® Anti-IL-12/IL-23 Anticuerpo monoclonal humano IgG1 Subcutánea Psoriasis
Artritis psoriásica
12 años
Secukinumab Consentyx® Anti-IL-17A Anticuerpo monoclonal humano IgG1 Subcutánea Psoriasis
Artritis psoriásica
18 años
Ixekizumab Taltz® Anti-IL-17A Anticuerpo monoclonal humanizado IgG4 Subcutánea Psoriasis
Artritis psoriásica
18 años
Guselkumab Tremfya® Anti L-23 anticuerpo monoclonal IgG1λ Subcutánea Psoriasis
Psoriasis
18 años
IgG: inmunoglobulina G; IL: interleuquina; TNF α: factor de necrosis tumoral alfa.




Tabla 8. Medicamentos biológicos para el tratamiento en la psoriasis

Molécula
Aprobación EMA
Nombre comercial Mecanismo de acción Tipo de molécula Vía de administración Indicaciones en psoriasis Edad mínima de uso aprobada
Abatacept Orencia® Impide unión del receptor de células T a la célula presentadora de antígeno Proteína de fusión Subcutánea Artritis psoriásica 18 años
Brodalumab Kyntheum® Anti-IL-17 receptor Anticuerpo monoclonal humano IgG2 Subcutánea Psoriasis 18 años
EMA: Agencia Europea de Medicamentos; IgG: inmunoglobulina G; IL: interleuquina.



Tabla 9. Medicamentos biosimilares para el tratamiento en la psoriasis

Molécula Nombre comercial Mecanismo de acción Tipo de molécula Vía de administración Indicaciones en psoriasis Edad mínima de uso aprobada
Infliximab Remsima®
Inflectra®
Flixabi®
Zessly®
Anti-TNFα Anticuerpo monoclonal quimérico IgG1 Endovenosa Psoriasis
Artritis psoriásica
18 años
Etanercept Benepali®
Erelzy®
Anti-TNFα Proteína de fusión Subcutánea Psoriasis
Artritis psoriásica
6 años
Adalimumab Hyrimoz®
Imraldi®
Amgevita®
Anti-TNFα Anticuerpo monoclonal humano IgG1 Subcutánea Psoriasis
Artritis psoriásica
4 años



TRATAMIENTOS TÓPICOS PARA LA PSORIASIS
MOLÉCULA NOMBRE COMERCIAL POTENCIA
CORTICOSTEROIDES
Betametasona dipropionato Diproderm® Alta
Beclometasona dipropionato Menaderm Simple® Alta
Betametasona dipropionato + calcipotriol Enstilar® Alta
Daivobet® Alta
Betametasona dipropionato + ácido salicílico Diprosalic® Alta
Beclometasona dipropionato + clioquinol Menaderm Clio® Alta
Betametasona dipropionato + clotrimazol Beta Micoter® Alta
Betametasona dipropionato + gentamicina Diprogenta® Alta
Beclometasona dipropionato + neomicina Menaderm
Neomicina®
Alta
Betametasona valerato Betnovate® Alta
Celecrem® Alta
Cortitape® Alta
Betametasona valerato + ácido fusídico Fucibet® Alta
Betametasona valerato + fluocinolona acetónido Alergical® Crema Alta
Betametasona valerato + gentamicina sulfato Celestoderm® Alta
Betametasona valerato + gentamicina sulfato + clioquinol + tolnaftato Cuatrocrem® Alta
Clobetasona butirato 0,05% Emovate® Moderada
Clobetasol propionato Clobisdin® Muy alta
Clarelux® Muy alta
Clobex® Muy alta
Clovate® Muy alta
Decloban® Muy alta
Diflorasona diacetato Murode® Alta
Fluocinolona acetónido Fluocid Forte® Alta
Gelidina® Alta
Synalar Gamma® Alta
Synalar® Alta
Fluocinónida Novoter® Alta
Fluocortolona Ultralan M® Alta
Flurometolona + urea + bronopol Solubalm® Moderada
Fluticasona propionato Flunutrac® Alta
Fluticrem® Alta
Cutivate® Alta
Hidrocortisona 1% Lactisona 1%® Débil
Hidrocortisona aceponato 0,127% Suniderma® Alta
Hidrocortisona acetato 1-0,5% Calmiox 0,5%® Débil
Dermosa-Hidrocortisona 1%® Débil
Hidrocisdin 0,5%® Débil
Hidrocortisona + aciclovir Zoviduo® Débil
Hidrocortisona buteprato 0,1% Nutrasona® Moderada
Hidrocortisona + cloranfenicol Cortison Chemicetina® Débil
Hidrocortisona + fusídico Fucidine H® Débil
Hidrocortisona + neomicina Tisuderma® Débil
Hidrocortisona + miconazol Brentan® Débil
Hidrocortisona + neomicina + bacitracina Dermo Hubber® Pomada Débil
Hidrocortisona + oxitetraciclina Terracortril® Pomada Débil
Hidrocortisona + propanocaína Detramax® Débil
Metilprednisolona aceponato Adventan® Alta
Lexxema® Alta
Mometasona furoato Elocom® Alta
Konex EFG® Alta
Mometasona Abamed® Alta
Mometasona Kern Pharma® Alta
Mometasona Korhispana® Alta
Mometasona Mede® Alta
Mometasona Tarbis® Alta
Monovo® Alta
Mometasona + salicílico Elocom Plus® Alta
Prednicarbato Batmen® Alta
Peitel® Alta
Prednisolona + alantoína + aminoacridina + bálsamo del Perú Antigrietum® Débil
Triamcinolona acetónido + centella Cemalyt® Moderada
Triamcinolona acetónido + framicetina Aldoderma® Moderada
Triamcinolona acetónido + gentamicina sulfato + nistatina Interderm® Crema Moderada
Triamcinolona acetónido + neomicina sulfato + nistatina Positon® Moderada
INMUNOMODULADORES
Pimecrólimus Rizan®
Elidel®
Tacrólimus Protopic®
DERIVADOS DE LA VITAMINA D
Calcipotriol Daivonex®
Calcitriol Silkis®
Tacalcitol Bonalfa®
DERIVADOS DE LA VITAMINA A
Tazaroteno Zorac®



TRATAMIENTOS SISTÉMICOS PARA LA PSORIASIS Y LA ARTRITIS PSORIÁSICA
MOLÉCULA NOMBRE COMERCIAL PSORIASIS ARTRITIS PSORIÁSICA VÍA DE ADMINISTRACIÓN
SISTÉMICOS NO BIOLÓGICOS
Acitretina Neotigasón® X Oral
Acitretina IFC® X Oral
Ciclosporina Sandimmun Neoral® X Oral
Dimetilfumarato Skilarence® X Oral
Leflunomida Leflunomida Apotex® X Oral
Leflunomida Cinfa® X Oral
Arava® X Oral
Leflunomida Medac® X Oral
Leflunomida Mylan® X Oral
Leflunomida Normon® X Oral
Leflunomida Ratiopharm® X Oral
Leflunomida Stada® X Oral
Lefluartil® X Oral
Leflunomida Tecnigen® X Oral
Metotrexato Metotrexato Wyeth® X X Oral
Metotrexato Cipla® X X Oral
Metoject® X X Subcutánea
Quinux® X X Subcutánea
Bertanel® X X Subcutánea
Nordimet® X X Subcutánea
Metotrexato Lederle® X X Subcutánea
Glofer® X X Subcutánea
Sulfasalazina Salazopyrina® X Oral
MODIFICADORES DE LA ENFERMEDAD CON DIANA ESPECÍFICA
Apremilast Otezla® X X Oral
Tofacitinib Xeljanz® X Oral
ANTIINFLAMATORIOS
Diclofenaco Diferentes marcas X Oral-Intravenosa
Ibuprofeno Diferentes marcas X Oral-Intravenosa
Naproxeno Diferentes marcas X Oral-Intravenosa
Piroxicam Diferentes marcas X Oral-Intravenosa
CORTICOSTEROIDES
Deflazacor Diferentes marcas X Oral
Parametasona Diferentes marcas X Subcutánea
Prednisolona Diferentes marcas X Oral
Prednisona Diferentes marcas X Oral
Triamcinolona Diferentes marcas X Subcutánea
BIOLÓGICOS
Abatacept Orencia® X Subcutánea
Adalimumab Humira® X X Subcutánea
Adalimumab biosimilar Hymiroz® X X Subcutánea
Imraldi® X X Subcutánea
Amgevita® X X Subcutánea
Brodalumab Kyntheum® X Subcutánea
Certolizumab pegol Cimzia® X X Subcutánea
Etanercept Enbrel® X X Subcutánea
Etanercept biosimilar Benepali® X X Subcutánea
Erelzi® X X Subcutánea
Golimumab Simponi® X Subcutánea
Infliximab Remicade® X X Intravenosa
Infliximab biosimilar Flixabi® X X Intravenosa
Inflectra® X X Intravenosa
Remsima® X X Intravenosa
Zessly® X X Intravenosa
Ixekizumab Taltz® X X Subcutánea
Secukinumab Cosentyx® X X Subcutánea
Ustekinumab Stelara® X X Subcutánea



Consultar las especificaciones de uso de cada producto en su ficha técnica.